Un funcionario del SEPE se enfrenta a seis meses sin sueldo por atender a personas vulnerables sin cita cuando la oficina estaba vacía: "No puedo mandarlos a casa cuando no hay nadie en la oficina"
"Las citas están programadas cada 15 minutos y muchas gestiones se resuelven antes", ha justificado el empleado público.

La principal labor de los funcionarios es, sin importar el ámbito en el que trabajen, darle a la ciudadanía un servicio público de calidad en el que sus necesidades sean satisfechas con la mayor rapidez posible.
Eso es lo que hizo Juan Carlos, un funcionario del SEPE en Mérida cuyo cometido es expedir certificados de prestaciones necesarios para tramitar ayudas sociales. El empleado público, por iniciativa propia, comenzó a atender a las personas que no contaban con cita previa cuando la oficina se encontraba vacía.
Por ello, a Juan Carlos se le ha abierto un procedimiento disciplinario. En concreto, se enfrenta a una sanción de seis meses de empleo y sueldo por una falta grave por desobediencia a superiores y una falta leve por descuido o negligencia.
En declaraciones a El País, el funcionario del SEPE ha explicado que "las citas están programadas cada 15 minutos y muchas gestiones se resuelven antes. Además, existe un porcentaje significativo de ausencias (…) No puedo mandarlos a casa cuando no hay nadie en la oficina".
"Hay momentos durante la jornada en los que la oficina está vacía o semivacía y es entonces cuando ayudamos a quien lo necesita", ha destacado Juan Carlos, quien ha calificado la situación como "surrealista".
"Soy funcionario por las mañanas, pero el resto del día soy un ciudadano normal"
"Yo soy funcionario por las mañanas, pero el resto del día soy un ciudadano normal que tiene que hacer trámites en Hacienda, en el banco, en los servicios de salud… Así que como trabajo de este lado también sé lo que supone enfrentarte a la administración", ha justificado el empleado público.
Su caso ha llegado hasta el Defensor del Pueblo, una institución que ha pedido explicaciones al Ministerio de Trabajo y que ha recordado que "en los últimos años ha recibido numerosas quejas ciudadanas en las que se planteaban las dificultades con las que se encuentran para obtener cita previa y poder ser atendidos de manera presencial en las oficinas de Empleo".
Desde el Ministerio de Trabajo han indicado a El País que el procedimiento disciplinario no se limita "a la cuestión planteada" y que "concurren múltiples motivos que, por razones de confidencialidad y respeto a todas las garantías del procedimiento, no se pueden hacer públicos".
Sin embargo, el mencionado medio ha podido comprobar que en el propio expediente sancionador únicamente se señala que el funcionario "omite las indicaciones" de su jefa, "compromete a las compañeras" y es "discriminatorio" hacia quienes sí que han solicitado cita previa.
