Ángel, jubilado, pasa de tener una pensión de 850 euros a ganar 3.500 euros invirtiendo en una excavadora: "No daba para el alquiler de la casa"
"Nadie me enseñó a manejarla, la compré, me subí y me puse a trabajar", ha manifestado.

La jubilación se considera un periodo dorado para disfrutar de un merecido descanso después de años trabajando. No obstante, la economía tiene que acompañar si se quiere alcanzar esa merecida calma. La realidad es que muchos jubilados tienen que atravesar penurias económicas para afrontar los meses, dada la baja pensión que les ha quedado. Ante esta problemática, varios son los que deciden ponerse de nuevo el mono de trabajo y buscar alternativas para ingresar algo más de dinero.
Ángel, de 77 años, es un buen conocedor de esta situación. Tal y como ha contado en una entrevista en Telemadrid, cobra una pensión de 850 euros al mes que le hacía ir ahogado mes a mes. "No daba para el alquiler de la casa, luz, agua...", ha manifestado, tras decir que el alquiler de su piso ya le supone 840 euros mensuales.
Una apuesta arriesgada
Lejos de resignarse a su situación económica, Ángel puso toda la carne en el asador invirtiendo 60.000 euros en comprar una excavadora. A sus 73 años, desconocía el negocio. "He tenido que coger este trabajo porque no tenía otro para poder subsistir", ha aseverado.
El hecho de ponerse a los mandos de esta maquinaría pesada le supuso un reto, que afrontó con entereza y con el fiel convencimiento de que le ayudaría a revertir el gran bache económico que estaba afrontando desde que se jubiló. "Nadie me enseñó a manejarla, la compré, me subí y me puse a trabajar", ha comentado.
No obstante, la experiencia es un grado y lo que uno mama desde niño, a veces, no sabe cómo puede resultar beneficioso. "Mi padre era ganadero y yo me he criado con ganado. Ayudaba en casa con mis hermanos a tirar para adelante", ha concluido, no sin antes dejar una cifra que da cuenta de que el esfuerzo tiene su recompensa: su facturación se sitúa entre los 3.000 y los 3.500 euros mensuales.
