"No quiero morir en EEUU y la única manera de evitarlo es no volver": Brian, estadounidense que lleva dos años afincado en España por amor
El norteamericano, que lleva dos años viviendo en España con su mujer, alaba el carácter sociable de nuestro país.

"El amor lo puede todo" suena al típico cliché de película romántica, pero en el caso de Brian, ha sido el motor de un cambio de vida absolutamente radical. Este estadounidense ha querido compartir su historia en una entrevista con la creadora de contenido Claire Quinn, donde ha desgranado los detalles de su relación con María, su mujer española, y cómo acabó cruzando el charco para instalarse en nuestro país.
¿Cómo termina un estadounidense afincado en Madrid? Brian confiesa, en un tono muy jocoso, que todo fue un "engaño" orquestado por el amor. “Bueno, mi mujer, que resulta ser española, me engañó”, relata.
Ambos se conocieron en Estados Unidos, pero la madrileña le dejó las cosas muy claras desde el minuto uno. “Oye, escucha, solo voy a estar un par de días aquí en EE. UU. Tienes que saber esto antes de que sigamos adelante con esta relación… yo me voy a jubilar en España”, le advirtió ella al extranjero, según recuerda este mismo.
Un giro de 180 grados
Al principio, Brian no contemplaba en absoluto la idea de mudarse a nuestro país, convencido de que "no habría nada que hacer" aquí. Sin embargo, tras dos años instalado en territorio español, su percepción ha dado un vuelco espectacular. “Me encanta España, me encanta todo de ella”, sentencia.
Lo que más ha cautivado a este estadounidense es el carácter abierto y extrovertido de los españoles. Un rasgo que contrasta frontalmente con la cultura norteamericana, donde la gente tiende a ser muchísimo más reservada e individualista.
Para Brian, nuestra cultura de hostelería es el mejor ejemplo de esta conexión humana: “El bar es perfecto porque el ambiente es increíble. Siento que todos estamos conectados, aunque no nos conozcamos; siento que en cualquier momento puedo entablar una conversación con alguien de la mesa y no es ningún problema”, detalla.
"Tendrán que sacarme a rastras"
Su adaptación ha sido tan absoluta que Brian tiene clarísimo su futuro a largo plazo: de aquí no se mueve “No voy a volver. Tendrán que sacarme a rastras y a la fuerza. No quiero morir en Estados Unidos y la única manera de evitarlo es no volver”, declara tajantemente.
Esta contundente decisión no solo se basa en lo a gusto que está en España, sino también en el actual clima de incertidumbre e inestabilidad política que atraviesa su país de origen. Un panorama del que este estadounidense prefiere desmarcarse por completo para vivir tranquil. “No sé qué está pasando en EE. UU. Al final del día, lo veo así: eso ya no es mi problema, es su problema”, concluye.
