Conchita Pedrós, ingeniera industrial, sobre el accidente de tren en Adamuz: "A esas velocidades la frenada es imposible en segundos, el tren se lo encuentra encima"
Los expertos apuntan a una combinación excepcional de factores como posible explicación del accidente.
Las causas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que ha provocado al menos 39 muertos, siguen sin estar claras y todo apunta a que se tardarán todavía días en saber alguna información veraz. De momento, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que "es un accidente tremendamente extraño".
Mientras, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha puesto el foco concretamente en 20 segundos: "El sistema de LZD está equipado de tal manera que cuando hay un obstáculo en la vía se bloquea el surco e impide la circulación y ordena el frenado de emergencia al tren. Pero al parecer, el intervalo de tiempo entre un tren y otro que se cruzaban en sentidos contrarios ha sido de 20 segundos y, por lo tanto, es imposible que actúe ese mecanismo".
La ingeniera industrial Conchita Pedrós, miembro de la junta del Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya, ha descartado en El Periódico un fallo de los sistemas automáticos porque cree que no hubo tiempo material para que los sistemas de seguridad reaccionaran: "A esas velocidades, la frenada es imposible en cuestión de segundos; el tren se lo encuentra encima".
"Normalmente no pasa nada, pero..."
Ella apunta a una combinación excepcional de factores como posible explicación del accidente porque, según dice, el descarrilamiento se habría producido al paso por un cambio de agujas, un punto donde los carriles se desvían: "Normalmente no pasa nada, pero aquí se han juntado varias circunstancias".
Por ejemplo, una alineación no completamente perfecta de la aguja, unida a un estado de la rodadura del tren no óptimo, pudo provocar que algunos vagones acabaran saltando de la vía.
"Una cadena de fallos"
En ese mismo sentido ha señalado en Cope César Franco, ingeniero industrial. "Ahora lo más probable es que no podamos hablar de una causa única, sino de una cadena de fallos", ha admitido.
También ha apuntado a que los sistemas de control de velocidad y autofrenado no tuvieron tiempo de activarse. "No ha habido tiempo físico, no ha habido tiempo material para que el maquinista de del Alvia pudiera hacer nada", ha lamentado.