Danielle, 23 años, estadounidense afincada en Madrid: "He aprendido a hacerle cumplidos a las abuelas por su bufanda, pero olvidé la primera regla de la ciudad"
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Danielle, 23 años, estadounidense afincada en Madrid: "He aprendido a hacerle cumplidos a las abuelas por su bufanda, pero olvidé la primera regla de la ciudad"

La joven norteamericana relata cómo una simple confesión le recordó que es foránea, más allá de vivir hace 3 años en España.

Danielle Grobman, joven estadounidense que vive en Madrid.

Emigrar a un nuevo país supone un reto mayúsculo para cualquier persona. Adaptarse a una nueva cultura y a la dinámica social de un lugar ajeno no es, ni mucho menos, una tarea sencilla. Es un proceso tremendamente subjetivo donde algunos se mimetizan con el entorno a la velocidad de la luz, mientras que a otros les cuesta un poco más soltar sus costumbres de origen.

Danielle Grobman, una joven estadounidense de 23 años que estudia y reside en Madrid desde hace tres años, es un claro ejemplo de este choque cultural constante. 

Aunque ya acumula un tiempo considerable pateando las calles de la capital española, la creadora de contenido ha confesado a través de su canal de YouTube cómo un simple e inocente malentendido horario le ha devuelto a su realidad: sigue siendo una extranjera en fase de adaptación.

La épica confusión con la noche madrileña

La anécdota no tiene desperdicio. La joven relata que fue invitada a la exclusiva fiesta de clausura de la Madrid Fashion WeekEn la invitación se especificaba que el evento empezaba "a la 1" y se alargaba "hasta las 6". Como buena estadounidense, Danielle dio por sentado que se trataba de una inofensiva celebración de tarde, es decir, desde la 1 del mediodía hasta las 6 de la tarde. Ahí fue donde se gestó el desastre.

"Aunque llevo tres años viviendo en España y sé que estoy en Madrid, una ciudad famosa por sus fiestas, entendí que la invitación era de 13:00 a 18:00, e incluso pregunté qué horas servirían la comida", declara. 

El choque de realidad fue inminente al descubrir los horarios reales del evento. "He aprendido a hacerles cumplidos a las abuelas por su bufanda, pero olvidé la primera regla de la ciudad: una fiesta que empieza a la 1 empieza a la 1 de la madrugada", complementa, subrayando cómo los pequeños detalles aún la hacen sentir expatriada

Para terminar, la estadounidense dejó muy claro que el horario del ocio nocturno español sigue siendo una barrera casi insalvable y un choque cultural tremendo para ella. "Creo que acostarse a las 12 de la noche es tarde; esto empieza a la 1 de la madrugada", concluye atónita. 

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Nacido en Bogotá, Colombia. Redactor del HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Pontificia Universidad Javeriana y Máster de Marketing Deportivo de la Escuela Universitaria Real Madrid. Ha trabajado en varios medios deportivos como Gol Caracol, Vavel Colombia y La Nueva Tendencia. En el HuffPost escribe sobre distintas temáticas relacionadas con los ámbitos de sociedad, salud e internacional.

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