El director de la OMS no aconseja cerrar fronteras en el Congo por el brote de ébola: "Pese a que la situación es compleja puede detenerse"
La epidemia suma 246 "muertes sospechosas".
La epidemia de ébola declarada en la República Democrática del Congo suma ya 246 "muertes sospechosas", según los últimos los últimos datos facilitados por la agencia de salud pública de la Unión Africana.
"El número de contagios sospechosos se sitúa en los 1.077, con 246 fallecimientos relacionados con este brote", ha precisado el director general de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África, Jean Kaseya, tal y como recoge EFE.
Aunque las cifras son preocupantes, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha asegurado que "pese a que la situación es compleja puede detenerse".
Esta semana, tanto Uganda como Ruanda han anunciado el cierre temporal de sus fronteras con la República Democrática del Congo para evitar que el brote de ébola se propague a sus países.
Sin embargo, el director general de la OMS ha aconsejado no cerrar fronteras. El motivo es que, según los especialistas en salud pública, esas medidas suelen ser perjudiciales para la vigilancia sanitaria al empujar a la población a desplazarse por pasos fronterizos no controlados.
"Podría ralentizar la propagación tal vez unos días"
En ese sentido, Tedros Adhanom Ghebreyesus ha dejado claro que "la OMS recomienda no prohibir los viajes porque no ayuda mucho. Podría ralentizar la propagación tal vez unos días, pero no más. El mejor enfoque es intensificar las medidas en el origen y brindar apoyo".
Desde EFE recuerdan que, hasta ahora, países como Uganda, Ruanda, Estados Unidos, Canadá, México, Bahamas, Jordania y Bahréin han tomado medidas de restricción de viajeros provenientes de la RDC, de Uganda o de Sudán del Sur, e incluso el cierre de fronteras.
Esta epidemia de ébola se debe a la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico. La OMS considera "alto" el riesgo de brote en África subsahariana y "bajo" a escala global.