El alquiler sigue causando estragos: se destina el 50% del salario y en Madrid y Barcelona llega al 70%
Los inquilinos destinan más de la mitad de los ingresos en pagar el alquiler de una vivienda de 80 metros cuadrados, el porcentaje más alto desde 2019
El alquiler sigue causando estragos en la sociedad española. Los precios no dejan de aumentar y el salario destinado a poder pagar un piso ya es más de la mitad. Los inquilinos destinaron el 50% de media de su sueldo bruto en 2026, tres puntos por encima que en 2024. Ese porcentaje es en línea general, pero en Madrid y Cataluña la cifra llegó al 71% y 70% respectivamente según han adelantado las ofertas de empleo de InfoJobs y los precios del alquiler de Fotocasa.
El incremento anual se marcó en 6,9%, mientras que el salario bruto medio de España registrado por InfoJobs fue en 2025 de 27.336 euros (2.278 euros brutos mensuales en 12 pagas). Esto significa que los españoles tuvieron que dedicar la mitad del sueldo al pago de una vivienda en alquiler de 80 metros cuadrados, el porcentaje más alto desde 2019, apuntan ambas plataformas en un comunicado.
La Comunidad de Madrid encabeza esta problemática. Aunque el precio del alquiler experimentó una ligera caída del 1,4% en 2025, el coste medio de la vivienda siguió siendo tan elevado que los madrileños tuvieron que destinar el 71% de su salario bruto al pago de la renta. Cataluña presenta una situación muy similar, con un esfuerzo del 70%, mientras que Baleares alcanza el 64%. En el extremo opuesto se encuentran comunidades como Extremadura, donde el porcentaje se reduce al 29%.
La presión es aún más evidente al analizar los datos por provincias. Barcelona registró el alquiler más caro de España, con un precio medio de 21,90 euros por metro cuadrado. Como consecuencia, sus residentes tuvieron que dedicar alrededor del 76% de su salario bruto al alquiler de una vivienda tipo de 80 metros cuadrados. Madrid se situó muy cerca, con un esfuerzo del 72%, seguida por Baleares, Vizcaya, Málaga y las provincias canarias.
Esta realidad refleja una creciente brecha entre la evolución de los salarios y el coste de la vivienda. Cada vez son más las personas que deben renunciar o retrasar proyectos personales fundamentales, como emanciparse, formar una familia o cambiar de empleo. Del mismo modo, compartir piso ha dejado de ser una decisión temporal o voluntaria para convertirse en una estrategia necesaria que permita asumir unos costes de vivienda cada vez más difíciles de afrontar.
La falta de equilibrio entre ingresos y precios del alquiler no solo limita la capacidad de ahorro de los hogares, sino que también condiciona la movilidad laboral y reduce las oportunidades de desarrollo personal y profesional. Todo ello evidencia que el acceso a una vivienda asequible se ha consolidado como uno de los principales retos sociales y económicos de la actualidad.
La directora de comunicación de InfoJobs, Mónica Pérez, añade que los datos de 2025 confirman la creciente desconexión entre la evolución salarial y el precio del alquiler en España. Una brecha, que no solo tensiona la capacidad de ahorro y el poder adquisitivo, sino que también condiciona decisiones vitales y de movilidad laboral.