El candidato que nadie esperaba en la prueba de filosofía: una culebra de más de un metro se cuela en un examen de bachillerato y obliga a cerrar el aula
“El personal de limpieza lo descubrió a las 7:45 a. m.”, explica la administración.

Los días de examen suelen estar marcados por el silencio tenso de las aulas, las últimas miradas a los apuntes y el inconfundible sonido de los bolígrafos deslizándose sobre el papel. Sin embargo, en un instituto del sur de Francia, los nervios habituales de la prueba de filosofía quedaron en un segundo plano cuando una inesperada visitante se adelantó a los estudiantes y apareció en una de las aulas horas antes del inicio del examen.
El insólito episodio tuvo lugar en el instituto Emmanuel-d'Alzon de Nîmes, una de las sedes de los exámenes de bachillerato en Francia. Allí, poco antes de que comenzara la prueba de filosofía, el personal de limpieza descubrió una culebra de Montpellier de más de un metro de longitud en una de las aulas del centro. El hallazgo obligó a cerrar temporalmente la sala y a movilizar a los bomberos, que tuvieron que intervenir para retirar al animal con seguridad.
“El personal de limpieza lo descubrió a las 7:45 a. m. durante su limpieza rutinaria”, explicaron desde la administración escolar en declaraciones recogidas por el medio Ici, que aseguran que un empleado encontró al reptil escondido bajo un radiador. El personal intentó sacarla por sus propios medios, pero finalmente tuvo que llamar a los bomberos del Gard, que acudieron con rapidez para capturar al animal con seguridad.
Un examen de lo más peculiar
Aunque la presencia del animal generó sorpresa entre el personal del centro, la situación quedó controlada rápidamente y no afectó al desarrollo de las pruebas. “La sala permaneció cerrada hasta la llegada de los bomberos”, recalca la administración. Los efectivos lograron capturar al reptil sin incidentes y trasladarlo fuera del recinto escolar. En cuestión de horas, la inesperada aparición de la culebra se convirtió en uno de los temas más comentados entre alumnos y profesores.
Los expertos identificaron al ejemplar como una culebra de Montpellier, una especie habitual en diversas zonas del sur de Francia. El animal, que se trataba de una especie protegida que superaba el metro de longitud, fue reubicado posteriormente en un entorno natural alejado del centro educativo, en una operación realizada con rapidez y sin incidentes por parte de los servicios de emergencia.
Finalmente, y tras la anécdota ya convertida en tema de conversación en pasillos y redes sociales, el instituto pudo retomar la normalidad sin mayores contratiempos. La prueba de filosofía se desarrolló según lo previsto y el episodio quedó como una curiosidad más de una jornada de exámenes especialmente singular. Entre el alivio y la sorpresa, estudiantes y docentes se quedaron con una historia difícil de olvidar.
