El postre bajo en calorías que es bueno para la salud intestinal, alivia el dolor articular y puede combatir el envejecimiento
Presente en millones de frigoríficos y despensas, este popular dulce contiene gelatina, una sustancia rica en colágeno que los expertos relacionan con beneficios para la piel, las articulaciones, los huesos y el sistema digestivo.
Cuando llega el verano, pocas cosas apetecen más que terminar el día con un postre fresco y ligero. Y hay uno que, además de aportar pocas calorías, podría esconder más beneficios para la salud de los que muchos imaginan.
Se trata de la gelatina, un alimento sencillo y habitual que, según recoge el New York Post, puede contribuir al cuidado de la piel, las articulaciones, los huesos e incluso la salud intestinal gracias a uno de sus principales ingredientes: el colágeno.
Aunque en los últimos tiempos han circulado en internet supuestas dietas milagro basadas casi exclusivamente en gelatina, vinagre o bicarbonato, los expertos advierten de que esos regímenes carecen de base científica. Sin embargo, la gelatina sí contiene componentes que han despertado el interés de la investigación nutricional.
El secreto está en el colágeno
La gelatina se obtiene a partir del colágeno animal presente en la piel, los huesos y los tejidos conectivos. Es una sustancia prácticamente incolora e insípida que se utiliza como espesante en numerosos alimentos, desde caldos y salsas hasta golosinas, nubes de azúcar o algunos medicamentos.
Precisamente por proceder del colágeno, aporta proteínas y aminoácidos que desempeñan funciones importantes en distintas estructuras del organismo. Por ese motivo, muchas personas consumen suplementos de colágeno o gelatina con el objetivo de mejorar el estado de la piel, el cabello o las uñas.
Un aliado para las articulaciones
Uno de los posibles beneficios más estudiados está relacionado con la salud articular.
Según diversas investigaciones, la gelatina podría ayudar a fortalecer los cartílagos y los tejidos conectivos, favoreciendo una mejor resistencia de las articulaciones y contribuyendo a aliviar algunas molestias asociadas al desgaste.
Además, contiene lisina, un aminoácido que ayuda a mejorar la absorción del calcio, un mineral esencial para mantener la fortaleza de los huesos y reducir el riesgo de osteoporosis.
Beneficios para la piel y el envejecimiento
El paso de los años provoca una pérdida progresiva de colágeno, una de las razones por las que la piel pierde elasticidad y aparecen arrugas. Los aminoácidos presentes en la gelatina podrían ayudar a compensar parcialmente esa disminución, favoreciendo una mejor hidratación cutánea y contribuyendo al mantenimiento de la estructura de la piel.
Por ello, algunos especialistas consideran que puede formar parte de una alimentación orientada al envejecimiento saludable, aunque recuerdan que ningún alimento por sí solo puede frenar el paso del tiempo.
Salud intestinal
Otro de los aspectos que más interés está generando es su posible impacto sobre el sistema digestivo. La gelatina podría ayudar a reforzar la pared intestinal y la capa protectora de mucosa que recubre el aparato digestivo.
Algunos estudios experimentales han observado efectos positivos sobre la salud intestinal, aunque los investigadores subrayan que todavía son necesarias más investigaciones en humanos para confirmar estos resultados.
Entre los compuestos que podrían explicar este efecto se encuentra el ácido glutámico, un aminoácido que algunos trabajos relacionan con la protección de la barrera intestinal y la prevención de alteraciones digestivas asociadas a molestias como hinchazón, estreñimiento o reflujo.
Un postre sencillo y económico
Más allá de sus posibles beneficios, la gelatina tiene otra ventaja: suele ser baja en calorías y fácil de incorporar a la dieta. Eso sí, los expertos recomiendan prestar atención a las versiones comerciales, ya que muchas contienen cantidades elevadas de azúcar añadido que pueden reducir parte de sus ventajas nutricionales.
Como ocurre con cualquier alimento, la clave sigue estando en el equilibrio. Pero para quienes buscan un postre ligero durante los meses de calor, la gelatina puede ser mucho más que un simple capricho dulce.