Francia es el peor país de Europa en retrasos por control aéreo y un informe oficial alerta de un posible "bloqueo del cielo europeo" en 2030
Un buen toque de atención para nuestros vecinos.

Prácticamente todo el mundo ha experimentado algún retraso a la hora de coger un vuelo. Puede pasarte en cualquier parte del mundo, pero especialmente si tu vuelo tiene que ver con Francia, el país que concentra actualmente la mayor parte de los retrasos atribuidos al control del tráfico aéreo en Europa.
Y los problemas del control aéreo francés ya no preocupan solo a las aerolíneas o a los viajeros que sufren retrasos. Un informe oficial del Senado francés advierte de que la situación puede acabar afectando al conjunto del espacio aéreo europeo si no se adoptan medidas urgentes.
El informe, recogido por Le Monde, expone que la situación ha empeorado de forma sostenida durante los últimos años, y alerta de que, si no se acelera la contratación de controladores y la modernización del sistema, el país podría convertirse en un auténtico cuello de botella para los vuelos europeos de cara a 2030.
Francia concentra más de un tercio de los retrasos de Europa
El diagnóstico del Senado es contundente. En 2025, la Dirección de Servicios de Navegación Aérea (DSNA) francesa acumuló 6,6 millones de minutos de retraso, el equivalente a unas 110.000 horas, un 60% más que antes de la pandemia.
Según el informe, estas demoras supusieron un coste estimado de 840 millones de euros para las aerolíneas, sin contar el impacto para los pasajeros. Además, entre 2015 y 2025, aproximadamente uno de cada tres retrasos del control aéreo europeo tuvo su origen en Francia, una proporción que alcanzó el 36% el pasado año.
El documento señala incluso que algunas compañías, como easyJet, llegan a planificar rutas más largas para evitar sobrevolar el espacio aéreo francés cuando resulta posible, dada la elevada probabilidad de sufrir demoras.
El temor: un "bloqueo del cielo europeo"
La principal preocupación es lo que puede ocurrir dentro de pocos años. Las previsiones de Eurocontrol apuntan a que el rendimiento del sistema francés seguirá deteriorándose hasta 2030, cuando podría convertirse en un obstáculo estructural para el tráfico aéreo continental.
El informe advierte de un posible "bloqueo importante del espacio aéreo europeo", con cancelaciones de vuelos y pérdidas para las aerolíneas estimadas en 1.700 millones de euros anuales.
Entre las causas figuran la próxima jubilación de cerca del 30% de los controladores franceses entre 2029 y 2035, unos procesos de formación que duran alrededor de cinco años (frente a los tres de media en otros países europeos) y el retraso en la modernización tecnológica de los sistemas de navegación.
Más contrataciones y reformas
Para evitar ese escenario, el senador Vincent Capo-Canellas propone un plan que combina más contrataciones y cambios organizativos. La principal medida pasa por incorporar 60 controladores adicionales cada año a partir de 2027 y revisar la organización del trabajo para mejorar la productividad.
El informe también reclama otras medidas como acelerar la formación, adaptar mejor las plantillas a los periodos de mayor tráfico y aumentar la transparencia en la gestión del servicio.
Desde el principal sindicato de controladores aéreos comparten la necesidad de reforzar las plantillas, aunque critican que el documento no dé mayor prioridad a la renovación de unos equipos técnicos que consideran "esenciales para mejorar tanto la seguridad como la puntualidad".
