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Un comandante ucraniano admite que le preocupa cómo la OTAN está desarrollando sus drones navales: "Me siento incómodo"

Un comandante ucraniano admite que le preocupa cómo la OTAN está desarrollando sus drones navales: "Me siento incómodo"

Un responsable de inteligencia militar de Kiev cree que muchos países de la Alianza están diseñando estos sistemas sin la experiencia real de combate que ha convertido a Ucrania en una referencia en la guerra marítima contra Rusia.

El dron naval MAGURA V7 en la sala durante su presentación.Global Images Ukraine via Getty

La revolución de los drones está transformando la guerra moderna, y uno de los ejemplos más claros se encuentra en el mar Negro. Allí, Ucrania ha conseguido poner contra las cuerdas a la poderosa flota rusa utilizando embarcaciones no tripuladas relativamente baratas y altamente eficaces. Sin embargo, uno de los comandantes que ha participado directamente en esa estrategia cree que la OTAN está cometiendo errores al intentar replicarla.

En una entrevista concedida a Business Insider, un comandante de la agencia de inteligencia militar ucraniana (GUR), identificado únicamente por su nombre de guerra, "Ninth", reconoció que observa con satisfacción cómo los países occidentales incorporan las lecciones aprendidas por Ucrania, pero también confesó que algunos de los proyectos en marcha le generan preocupación.

"Muchas veces me siento incómodo cuando conozco los requisitos técnicos que algunos países están imponiendo a sus astilleros y empresas de defensa", afirmó.

La guerra real frente a los ejercicios

Desde el inicio de la invasión rusa, Ucrania ha convertido los drones navales en una de sus armas más efectivas. Estas embarcaciones no tripuladas han permitido atacar buques de guerra, puertos y objetivos estratégicos rusos, obligando incluso a Moscú a reorganizar gran parte de las operaciones de su flota del mar Negro.

La eficacia de estos sistemas ha despertado el interés de la OTAN, cuyos miembros trabajan ahora en el desarrollo de nuevas generaciones de drones marítimos.

Sin embargo, según explica el comandante ucraniano, existe una diferencia fundamental: los diseños de Kiev han sido moldeados por años de combate real, mientras que muchos de los desarrollos occidentales proceden de experiencias mucho más limitadas.

Hasta ahora, gran parte de los drones navales utilizados por países europeos o por Estados Unidos se han empleado en tareas de vigilancia, patrulla o reconocimiento marítimo, pero rara vez en operaciones de combate de alta intensidad.

El problema no es el casco, sino la inteligencia

"Ninth" evitó señalar específicamente qué programas de la OTAN considera deficientes, aunque apuntó que las carencias afectan al diseño, el comportamiento de los sistemas y la electrónica de los aparatos.

A su juicio, la verdadera clave de estos drones no está únicamente en su estructura física, sino en su capacidad para operar de forma autónoma cuando las comunicaciones fallan.

Los sistemas más avanzados desarrollados por Ucrania incorporan funciones de piloto automático, inteligencia artificial para esquivar obstáculos e incluso capacidades para tomar determinadas decisiones de forma independiente durante una misión.

"El verdadero valor de un dron naval está en su electrónica", explicó.

También destacó que estas embarcaciones deben ser capaces de soportar condiciones marítimas muy duras, lo que exige complejos cálculos sobre peso, estabilidad y resistencia.

"Nosotros probamos las mejoras en combate"

El militar atribuye la ventaja tecnológica ucraniana a una circunstancia evidente pero determinante: la guerra.

Mientras los ingenieros occidentales realizan simulaciones y pruebas controladas, los equipos ucranianos validan cada modificación directamente en operaciones reales contra las fuerzas rusas.

"Un día de trabajo de nuestros ingenieros y programadores equivale aproximadamente a diez días de trabajo para especialistas de países que no están en guerra", aseguró.

Según relata, cuando detectan una debilidad en alguno de sus sistemas, las mejoras se implementan y se prueban en cuestión de horas, algo imposible en los largos procesos burocráticos habituales de los programas militares occidentales.

Un aviso para la OTAN

Las declaraciones llegan en un momento en el que varios responsables ucranianos y numerosos expertos en defensa llevan tiempo advirtiendo de que la OTAN necesita adaptarse con mayor rapidez a las nuevas formas de guerra que están emergiendo en Ucrania.

Para "Ninth", la lección principal es clara: los drones navales ya no son una tecnología experimental ni un complemento para las flotas tradicionales. Son una herramienta capaz de alterar el equilibrio militar en el mar.

Y precisamente por eso considera que copiarlos sin comprender las condiciones reales del campo de batalla puede convertirse en un error estratégico para las potencias occidentales.

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Creo que soy periodista desde que nací, o eso dice mi madre. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas. Soy de Azuébar, un pueblecito de apenas 300 personas del interior de Castellón y, aunque estudié, entre en mi querida ‘terreta’ (Grado en Periodismo por la Universitat Jaume I) y Salamanca (Máster en Comunicación e Información Deportiva por la Universidad Pontificia de Salamanca), aprendí la profesión en la Agencia EFE, donde cubrí los Juegos de Río 2016, los de Tokio 2020, los de París 2024, así como también los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieongchang 2018 y de Pekín 2022. Además, cubrí los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022.

 

Por otra parte, abrí una extensa etapa como autónomo en la que he colaborado con ‘El Independiente’, el ‘Playas de Castellón, la ‘Revista Volata’, ‘Súper Deporte’, ‘Yo Soy Noticia’ o ‘Ciclo 21’, antes de aterrizar en el Huffington Post. 

 

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