Ha hecho 6 millones de ediciones en Wikipedia sin cobrar un céntimo y vive con su madre en Virginia: la historia del hombre que más ha moldeado Internet
Steven Pruitt lleva más de dos décadas corrigiendo, ampliando y ordenando la mayor enciclopedia del mundo.

Cuando alguien busca una fecha histórica, consulta la biografía de un personaje o intenta aclarar una duda en internet, es muy probable que acabe leyendo una página de Wikipedia. Lo que casi nadie imagina es que detrás de buena parte de ese gigantesco archivo de conocimiento hay una sola persona que, durante más de veinte años, ha dedicado miles de horas de su tiempo libre a mejorar la enciclopedia sin cobrar absolutamente nada.
Se llama Steven Pruitt, tiene 42 años, vive con su madre en Alexandria (Virginia) y está considerado como el editor más prolífico de la historia de Wikipedia. Según los registros públicos, ha realizado más de seis millones de ediciones y ha creado más de 30.000 artículos, una cifra que lo convierte en una figura casi irrepetible dentro del proyecto colaborativo.
Lejos de la imagen de un magnate tecnológico, Pruitt trabaja a jornada completa como gestor documental para el Gobierno federal estadounidense. Por las tardes llega a casa, cena y enciende el ordenador para hacer lo que lleva haciendo desde 2003: corregir errores, añadir referencias, reorganizar categorías o mejorar artículos que probablemente nunca leerán más que un puñado de personas.
El hombre que ha alimentado sin querer a la inteligencia artificial
La historia de Pruitt ha cobrado una nueva dimensión con el auge de la inteligencia artificial. El motivo es sencillo: la inmensa mayoría de los grandes modelos de IA han utilizado Wikipedia como una de sus principales fuentes de entrenamiento.
Eso significa que millones de pequeñas decisiones tomadas durante años por voluntarios como él han acabado influyendo en la forma en que hoy responden herramientas como ChatGPT, Perplexity o los asistentes desarrollados por otras grandes compañías tecnológicas. Wikipedia, gracias a su licencia abierta y a la enorme calidad de buena parte de sus contenidos, se ha convertido en una de las bases de conocimiento más utilizadas por la IA moderna.
Paradójicamente, Pruitt observa ese fenómeno con cierta preocupación. Cree que la gran diferencia entre Wikipedia y muchos sistemas de inteligencia artificial es que, en la enciclopedia, cualquier error puede corregirse públicamente, debatirse y quedar registrado, mientras que los modelos generativos ofrecen respuestas aparentemente convincentes sin mostrar cómo han llegado a ellas.
Millones de cambios... casi invisibles
Aunque pueda parecer que seis millones de ediciones equivalen a escribir millones de artículos, buena parte del trabajo de Pruitt consiste en tareas mucho menos vistosas. Utiliza herramientas específicas para localizar errores repetidos, corregir enlaces rotos, unificar formatos, revisar categorías o actualizar referencias en miles de páginas distintas.
Cada modificación debe ser supervisada manualmente. "No es automático", explica sobre el programa que utiliza para agilizar el proceso. El objetivo no es crear contenido nuevo constantemente, sino mantener una enciclopedia gigantesca funcionando con el mayor rigor posible.
Su filosofía también es particular: evita entrar en guerras editoriales y, siempre que puede, prefiere escribir sobre personajes fallecidos antes que sobre figuras actuales, porque considera que los temas contemporáneos generan demasiadas disputas.
Un trabajo sin sueldo... pero con una influencia enorme
En 2017, la revista Time incluyó a Steven Pruitt entre las personas más influyentes de internet. Sin embargo, fuera del reducido círculo de editores de Wikipedia, sigue siendo prácticamente un desconocido.
Quizá esa sea precisamente la mayor paradoja de su historia. Mientras millones de personas consultan a diario información que él ha ayudado a construir -y ahora también millones de usuarios reciben respuestas de inteligencias artificiales entrenadas con ese conocimiento-, Pruitt continúa llevando una vida completamente normal.
Él mismo asegura que podría dejar de editar cuando quisiera. Pero, más de veinte años después de empezar casi por curiosidad, sigue entrando cada día en Wikipedia para cumplir una sencilla costumbre: hacer, al menos, una edición diaria.
