Hombres, jóvenes y con "estatus alto": el estudio masivo que define el perfil del narcisista de manual tras analizar a 45.000 personas
Un estudio en 53 países revela que el narcisismo es universal pero más determinado en ciertos grupos.
Durante años, el narcisismo se ha presentado como un rasgo casi exclusivo de ciertas élites occidentales: políticos, ejecutivos, celebridades o, directamente, de la cultura estadounidense.
Sin embargo, un estudio internacional a gran escala desmonta este cliché. El narcisismo no es un fenómeno local ni culturalmente aislado, sino un rasgo psicológico presente en todas las sociedades, con patrones sorprendentemente estables.
La investigación ha sido realizada por científicos del Departamento de Psicología de la Michigan State University y publicada en la revista científica Self and Identity. Su muestra es una de las más amplias y diversas jamás utilizadas para estudiar este rasgo: más de 45.000 personas de 53 países.
Qué es el narcisismo (según la psicología)
El narcisismo no se limita al estereotipo del ego inflado. Desde la psicología se define como un rasgo de personalidad caracterizado por:
- Autoestima excesivamente elevada.
- Baja empatía.
- Foco exagerado en uno mismo.
- Poca consideración por los demás.
No implica necesariamente un trastorno clínico, pero sí patrones de conducta reconocibles y medibles.
Un rasgo universal, con patrones constantes
Uno de los hallazgos más claros del estudio es que Estados Unidos no lidera el narcisismo mundial, pese a la creencia popular. De hecho, ocupa el puesto 16 en la clasificación global.
Los cinco países con mayores niveles medios de narcisismo fueron Alemania, Irak, China, Nepal y Corea del Sur.
En el extremo opuesto, con las puntuaciones más bajas: Serbia, Irlanda, Reino Unido, Países Bajos y Dinamarca. ¿Sorprendido?
Estos datos cuestionan la idea de que el narcisismo sea un producto exclusivo del individualismo occidental.
El perfil que se repite en casi todos los países
Más allá de las diferencias culturales, el estudio detectó patrones universales que se repiten en prácticamente todos los países analizados:
- Edad: los adultos jóvenes son sistemáticamente más narcisistas que los adultos mayores.
- Género: los hombres presentan niveles más altos de narcisismo que las mujeres.
- Estatus percibido: las personas que viven en países con mayor PIB tienden a mostrar puntuaciones más altas.
Según William Chopik, coautor del estudio y profesor asociado: "Encontramos diferencias entre culturas, incluyendo que las personas de países con mayor PIB eran más narcisistas, pero el grado en que los adultos jóvenes eran más narcisistas que los adultos mayores apenas dependía del país de origen".
Juventud, ego y el paso del tiempo
Uno de los resultados más llamativos es la consistencia del efecto edad. Ser joven, en casi cualquier parte del mundo, se asocia a una mayor autoafirmación y sensación de superioridad, algo que parece atenuarse con la experiencia vital.
"Ser joven casi en todas partes implica centrarse en uno mismo y creerse mejor de lo que se es", explica Chopik, "pero la vida puede ser una experiencia humilde, y parece humillar a las personas de forma similar en todas las culturas".
¿Importa si una cultura es individualista o colectivista?
Los investigadores esperaban encontrar diferencias claras entre sociedades individualistas y colectivistas. No fue así. Incluso en países con una fuerte orientación grupal, los niveles de narcisismo no eran significativamente más bajos.
Para la coautora Macy Miscikowski, "incluso las culturas que consideramos grupales no necesariamente suprimen las conductas egocéntricas", resume.
Este resultado sugiere que el narcisismo no depende solo de normas culturales, sino también de factores biológicos, económicos y de experiencias vitales compartidas.
El trabajo cuestiona una idea muy extendida: que la personalidad está determinada casi por completo por la cultura. Según los autores, hay rasgos que se expresan de forma muy similar en todo el mundo, independientemente del contexto social.