Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Ingenieros y ecologistas alzan la voz por las lluvias torrenciales de estas semanas y ponen el foco en las presas: "Necesitan revisiones, como los coches"

Ingenieros y ecologistas alzan la voz por las lluvias torrenciales de estas semanas y ponen el foco en las presas: "Necesitan revisiones, como los coches"

Piden una revisión de las presas del territorio nacional debido a la posible acumulación de fangos en el fondo de estas tras las lluvias torrenciales.

Shot fromImagen tomada desde arriba de una presa de agua. above a water dam.
Imagen tomada desde arriba de una presa de agua.mai saki- getty images

Ingenieros y ecologistas han pedido revisar las presas y embalses españoles en la semana en la que se ha conocido que, tras las lluvias torrenciales del último mes y medio, la reserva hídrica almacena 43.351 hectómetros cúbicos (hm3) y está al 77,3% de su capacidad, el punto más alto en el que se han encontrado los embalses en esta semana del año desde 2014.

En concreto, el presidente de la Asociación de Caminos, Canales y Puertos, José Trigueros, ha opinado que "claro" que estas estructuras tienen que ser revisadas. De hecho, "un tercio de ellas necesita reformas estructurales". Por su parte, Greenpeace ha reclamado una "inversión ambiciosa" en la modernización tecnológica de presas, rehabilitación de desagües de fondo y desaterramiento sistemático.

A su vez, la ONG ha abogado por la restauración de cauces y recuperación de la cobertura forestal para minimizar la erosión. El decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes de Aragón, Ignacio Pérez-Soba, se ha centrado en el mismo tema, en su caso para destacar la importancia de que las cuencas hidrográficas se encuentren en un buen estado forestal.

Por otro lado, el divulgador ambiental y docente en la Universidad Europea, Miguel Aguado, ha puntualizado que a su juicio este es el momento de aumentar o mejorar las exigencias públicas a los criterios de seguridad de estas infraestructuras.

De esta manera, el presidente de la Asociación de Caminos, Canales y Puertos, José Trigueros, ha recalcado en declaraciones a Europa Press que por ejemplo "la mitad" de los desagües de fondo "no funcionan, según datos del propio Ministerio". Desde su punto de vista, las Confederaciones Hidrográficas "saben que hacer", pero que "no tienen ni suficientes medios humanos, ni suficientes recursos económicos" para llevar a cabo las revisiones necesarias.

"De las 365 presas de titularidad estatal, hay del orden de 50 que tienen más de 100 años, y otras 50% tienen 50 años de antigüedad. Necesitan revisiones, como pasa con los coches", ha señalado.

Por esta parte, ha incidido en la idea de "no hacerse trampas al solitario" diciendo que los problemas de las presas han surgido a raíz de las últimas lluvias torrenciales. "Antes de estas lluvias, el 50% de las presas había que rehabilitar o reparar en su totalidad (...) La verdad es que se ha dejado un poco desatendido todo ese tema", ha lamentado.

Reforzar los criterios de las presas

El divulgador ambiental y docente en la Universidad Europea, Miguel Aguado, ha puntualizado en declaraciones a Europa Press que hay que distinguir entre los embalses dedicados a la producción de energía y los de consumo humano, es decir, los enfocados a la acumulación de agua tanto para la agricultura como para el abastecimiento de la población.

Las primeras tienen concesiones por el uso del río por "50 a 75 años". "Es verdad que muchas están empezando a caducar ahora y se está empezando, supongo, desde estas empresas a renegociar una ampliación, porque si no, ahí se queda la infraestructura", ha indicado.

A juicio del experto, el mantenimiento en ellas "suele ser muy bueno" ya que las empresas buscan "la máxima optimización para generar energía". "Otra cosa es que si ahora se hace una ampliación (de la concesión) me imagino que harán inversiones o se les obligará a hacer inversiones de mejora, como por ejemplo se plantean las compuertas de grandes evacuaciones de agua", ha indicado.

Precisamente, Greenpeace ha avisado esta semana de que "las compuertas, válvulas y desagües de fondo de construidos en los años 50 y 60 están llegando al final de su vida operativa segura" y ha pedido modernizarlos ya que las infraestructuras antiguas "carecen de la agilidad necesaria" para gestionar las "avenidas sólidas" (es decir, de mezcla de agua y sedimentos) que traen las nuevas borrascas.

Sobre esto, Miguel Aguado ha señalado que el mantenimiento de embalses y presas "tiene que ver con algo que todo el mundo puede entender": que una cosa es una lluvia que poco a poco va arrastrando el agua de forma natural a un embalse y otra es una tormenta torrencial donde se arrastra además "mucha cubierta vegetal".

De acuerdo con el divulgador, esto último da lugar a la acumulación de fangos en el fondo de la presa que obstaculiza todas las salidas de agua y, además, da cifras irreales del agua acumulada. "Cuando nos dicen que una presa está al 75%, el cálculo se hace correctamente, pero no llega a más porque probablemente 20% de fango más la cantidad de agua llega ya a la capacidad máxima de seguridad que esa presa tiene para mantenerse", ha detallado.

Frente a la petición de Greenpeace, el experto ha opinado que dado que ahora se van a hacer nuevas concesiones o ampliar las ya existentes, "ahora es el momento de aumentar o mejorar las exigencias públicas a los criterios de seguridad" a este tipo de infraestructuras.

La importancia de las cuencas hidrológicas en buen estado forestal

Durante el último mes y medio, que acumula ya nueve borrascas de gran impacto, la reserva hídrica española ha ganado un total de 21 puntos. En concreto, ya hay cuatro cuencas por encima del 90% (Tinto, Odiel y Piedras (95,2%), Galicia Costa (94,9%), las Cuencas internas de Cataluña (92,2%) y Cuencas internas del País Vasco (90,5%).

En los últimos días se han sucedido las noticias de desembalses en tanto en cuanto las cuencas gestionan el volumen de agua caída (que desde inicios del año hidrológico en octubre ya suma 438 litros por metro cuadrado (l/m2) en todo el país, un 38% más que lo habitual). Si bien existe un Real Decreto por el que se aprueban las normas técnicas de seguridad para las presas y sus embalses, presa recogen los parámetros que rigen los desembalses en sus normas de explotación.

Según explican fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en ellas se recoge cuándo y en qué circunstancias se tiene que desembalsar en cada infraestructura en función de las aportaciones recibidas. A su vez, de forma preventiva ante predicciones meteorológicas y/o hidrológicas adversas se puede desembalsar para crear un "resguardo" que permita absorber la punta de una avenida y no agotar la capacidad de embalse.

Algo a tener en cuenta de cara a los próximos días es la nieve caída durante las borrascas. El decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes de Aragón, Ignacio Pérez-Soba, ha puntualizado que el efecto del deshielo en los embalses dependerá no sólo de cuánta nieve ha caído en las últimas semanas, sino "sobre todo, de cómo se vaya a derretir esta". "Por ejemplo, si tenemos una primavera suave, el agua se filtrará en la tierra y entonces nutrirá los acuíferos, se irá filtrando poco a poco y no tendremos una gran acumulación de agua", ha explicado en declaraciones a Europa Press.

Frente a esto, el "problema" puede ser que llueva de forma intensa cuando las laderas están muy cargadas de nieve o que haya un cambio violento de la temperatura. "Entonces tendríamos un derretimiento brusco que multiplicaría el caudal que llegaría a los ríos y, por tanto, a los embalses", ha continuado.

Por ello, destaca la importancia de que las cuencas hidrográficas se encuentren en un buen estado forestal. Y es que a su juicio no se pueden considerar los embalses sin pensar también en las cuencas que vierten agua en ellos. "En el caso de que nos encontremos con cursos de carácter torrencial, no vale solo obras en las laderas, sino también obras forestales en los pequeños cauces forestales, mediante diques de pequeño tamaño, que retrasen, que alarguen el tiempo en el cual el agua llega a los embalses y a los ríos", ha añadido.