Jordi Roca, chef: "Si quieres que el pollo asado quede jugoso por dentro debes 'sentarlo' sobre una cerveza"
El experimentado cocinero, mundialmente famoso por sus postres, sorprende compartiendo su ingenioso truco para lograr la carne más tierna y una piel extra crujiente.
Al pensar en Jordi Roca, la inmensa mayoría lo asocia directamente con el olimpo de la repostería. Y no es para menos: el experimentado chef fue coronado como el Mejor Chef Pastelero del Mundo en 2014, además de ser el mago encargado de los postres en El Celler de Can Roca, el legendario templo de la alta cocina que fundó en Girona junto a sus hermanos, Joan y Josep, y que ostenta las codiciadas tres estrellas Michelin.
Sin embargo, Roca es también un absoluto todoterreno frente a los fogones. El gerundense ha demostrado de sobra que domina otras ramas de la gastronomía a la perfección. A través de su cuenta de Instagram, el chef ha publicado un vídeo donde comparte con sus más de un millón de seguidores una receta de pollo asado que no deja indiferente a nadie.
El secreto de la lata de cerveza
La magia de esta elaboración radica en la ingeniosa forma en la que el cocinero utiliza una simple lata de cerveza para hidratar el ave de forma continua durante todo el horneado. “Si quieres que el pollo asado quede jugoso por dentro, debes ‘sentarlo’ sobre una cerveza”, declara Roca.
La ciencia detrás del truco es brillante: el calor del horno hace que la cerveza se evapore poco a poco, liberando vapor directamente en el interior de la carcasa. Este vapor actúa como un humidificador natural que mantiene la carne tremendamente tierna, evitando que se reseque en el horno (algo que suele pasar factura a zonas más delicadas, como la pechuga).
El resultado final es una armonía perfecta: un exterior con un dorado súper crujiente, gracias al aceite y las especias, y un interior jugoso al máximo por el efecto del vapor.
El paso a paso de la receta del 'pollo sentado' a la cerveza
1. La preparación de las especias: En un recipiente, mezclamos el pimentón dulce, el pimentón picante, la mostaza en polvo, el azúcar moreno, la sal y las especias de pollo asado. Roca detalla que las cantidades de los condimentos varían dependiendo del gusto de cada quien.
2. Pintar el pollo: Aplicamos una capa de aceite de oliva, asegurándonos de que todo el pollo esté bien cubierto de aceite, lo que ayudará a que se dore y quede crujiente en el horno.
3. Impregnamos el pollo: Untamos el pollo con la mezcla de especias, asegurándonos de que se cubra uniformemente. Podemos hacerlo con las manos o con una brocha de cocina.
4. El toque especial: Abrimos la lata de cerveza, la ponemos en la bandeja que vayamos a usar para hornear y colocamos el pollo sobre ella, de modo que el pollo se quede sentado encima de la lata.
5. Una pintada final: Una vez colocado el pollo sobre la lata de cerveza, lo cubrimos nuevamente con el resto de la mezcla de especias y lo cubrimos con un poco más de aceite de oliva.
6. Cocción: Precalentamos el horno a 180 ºC y horneamos el pollo durante aproximadamente una hora.
7. A disfrutar: Retiramos el pollo del horno, lo levantamos de su ‘asiento’ y ya lo tendremos listo para partir y servir.