La mujer más rica de Australia dice que el país debería donar islas a Elon Musk
La multimillonaria Gina Rinehart asegura que ceder territorio al magnate sudafricano es la clave para convertir al estado de Queensland en una superpotencia mundial.
La magnate del sector minero Gina Rinehart ha desatado un intenso debate durante su intervención en la reciente Cumbre Nacional sobre la Naturaleza. Según informa el medio Abc.net, la mujer más rica del país ha puesto sobre la mesa una propuesta tan sorprendente como radical: que uno de los seis estados que conforman Australia le done islas de forma gratuita al empresario Elon Musk.
Rinehart está plenamente convencida de que el estado de Queensland, situado al noreste del país, tiene todo el potencial para convertirse en un motor económico. Pero, para lograrlo, considera que es vital atraer a aquellas empresas que están liderando los avances tecnológicos a nivel global, con SpaceX a la cabeza.
“¿Qué industrias deberíamos intentar atraer? Bueno, ¿qué tal las que fabrican los mejores microchips del mundo?”, apunta la empresaria. En esta misma línea, sugirió sin tapujos que el Gobierno debería cederle territorio a Musk, argumentando que el dueño de Tesla y X se encuentra en plena fase de expansión y que Queensland cumple a la perfección con las características logísticas que busca su compañía espacial.
“En las islas poco pobladas o deshabitadas que aparecen en la pantalla… donde no hay instalaciones turísticas de alta gama, ofrézcanle a Elon… sin costo alguno, la construcción y el lanzamiento de sus satélites SpaceX”, sostiene.
Armas israelíes y una "excavadora" contra la burocracia
Pero los planes de la multimillonaria no se detienen en la carrera espacial. Rinehart también ha señalado que la ciudad costera de Townsville podría transformarse en una base estratégica para que empresas israelíes desarrollen sistemas de armamento militar de última generación. Un proyecto que, según la empresaria, sería tremendamente beneficioso para blindar los intereses nacionales.
“Fabricarlos aquí para venderlos a nuestro país y así contribuir a la seguridad de nuestra población y de nuestra infraestructura crítica”, complementa.
Rinehart ha cargado además duramente contra los trámites administrativos y la lentitud institucional, haciendo un peculiar guiño a la actualidad política estadounidense y al papel de Musk en ella. “Quizás recuerden que a Elon Musk le dieron una motosierra enorme para intentar eliminar la burocracia y los trámites innecesarios del gobierno en Estados Unidos. “Necesitamos una excavadora naranja”, concluye.