Le devuelven la moto que le robaron hace 42 años en Italia y su reacción lo dice todo: "Pensé que era una broma"
El afectado compró la moto en 1984, al cumplir los 16 años.
Lo habitual cuando te roban algo es asumir que no volverás a verlo jamás. Con el paso de los años, el recuerdo permanece, pero la esperanza de recuperarlo desaparece casi por completo. Sin embargo, de vez en cuando la realidad sorprende con historias improbables, como la de un italiano que acaba de reencontrarse con la moto que le robaron siendo adolescente, más de cuatro décadas después de darla por perdida.
Para Antonio Smiglio, aquella moto era mucho más que un simple vehículo. La había comprado en 1984, cuando cumplió 16 años, con los ahorros que reunió trabajando en un bar y realizando pequeños trabajos ocasionales. Sin embargo, apenas unos meses después de estrenarla, desapareció junto a otras motocicletas que estaban aparcadas frente a su casa en Vado Ligure, una localidad de la región italiana de Liguria.
Durante décadas creyó que nunca volvería a saber nada de ella, hasta que una inesperada llamada de la policía cambió por completo una historia que parecía cerrada para siempre. Los agentes detuvieron a un hombre de 64 años que circulaba sin matrícula durante un control de carretera. “Esto nos hizo sospechar que algo andaba mal”, declaró Americo Celani, comandante de los Carabinieri en Volpiano, en declaraciones recogidas por The Guardian.
La recuperó en buen estado
La ausencia de la placa fue algo decisivo para detener al hombre ya que la matriculación no era obligatoria para las motocicletas de 50 cc en Italia hasta 1994, una década después de que el vehículo de Antonio Smiglio fuera robado. Este dato empujó a los agentes a revisar los datos del chasis y antiguos informes de robo, pudiendo cerrar definitivamente un caso que llevaba abierto desde hace 42 años.
“Pensé inmediatamente que era una broma”, asegura Antonio al referirse al momento en que la policía lo llamó por teléfono para avisarle de que habían encontrado su vieja Garelli. El reencuentro tuvo un fuerte componente emocional por lo mucho que le costó ganarse esa moto durante su adolescencia. “Me sentía como si tuviera una Kawasaki”, dijo entre risas, refiriéndose al fabricante japonés de motocicletas de alta velocidad.
Al principio le preocupaba recoger el vehículo, pues temía que estuviera para el desguace. Pero, según comentó, estaba en buen estado y, tras algunas reparaciones, tiene intención de volver a recorrer la costa de Liguria, donde empezó toda esta historia en 1984. Cuatro décadas después de darla por perdida, la moto que marcó su adolescencia tendrá una segunda vida sobre el asfalto, cerrando así uno de esos casos raros en los que el tiempo acaba devolviendo lo que parecía perdido para siempre.