Mariano (41), extrabajador de Ikea en Alemania: "Mi sueldo bruto era de 2.790 euros al mes, más un doble sueldo a fin de año"
El trabajador comparte los beneficios y las curiosidades de su etapa en la multinacional sueca en Berlín.
El panorama laboral en España atraviesa un momento complejo que empuja a algunos jóvenes a mirar más allá de nuestras fronteras. Con aproximadamente 2,44 millones de personas desempleadas y un salario mínimo que se sitúa en los 1.221 euros brutos mensuales, según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, no es de extrañar que la idea de empezar de cero en otro país genere atracción para miles de jóvenes.
Alemania, históricamente reconocida por sus sólidas condiciones laborales, sigue siendo uno de los destinos predilectos para quienes buscan estabilidad y una mejor calidad de vida económica.
El caso de Mariano
Este es el contexto de Mariano, un trabajador latinoamericano de 41 años que ha decidido compartir su experiencia tras cuatro años y medio formando parte de la plantilla de IKEA en Berlín a través de un vídeo difundido en su canal de YouTube.
Concretamente, desempeñaba sus funciones en la tienda de Tempelhof, situada en el centro-sur de la capital alemana, donde trabajaba en la sección de click and collect. Su labor principal consistía en la preparación de los pedidos realizados de forma virtual, una pieza clave en el engranaje logístico de la multinacional.
Satisfecho con la cultura empresarial
Mariano describe su paso por la compañía como una etapa sumamente positiva, llegando a calificarla como la mejor empresa en la que ha prestado sus servicios.
El extrabajador destaca especialmente el factor humano y la gestión interna, señalando que mantuvo una excelente relación con sus superiores y un ambiente de trabajo marcado por la "buena onda".
Según relata, su salida de la empresa no estuvo motivada por conflictos de ninguna clase, sino por una inquietud personal de explorar nuevos horizontes tras cumplir un ciclo de casi un lustro en el mismo puesto.
"No porque me trataron mal ni tuve algún problema en general, simplemente quería hacer otra cosa y ya era tiempo de hacer algo diferente", detalla.
Sueldos competitivos y el beneficio de los domingos
En cuanto al apartado económico, las cifras resultan llamativas si se comparan con la media española. Mariano afirma que su sueldo bruto mensual era de 2.790 euros, a lo que se sumaba un doble sueldo al finalizar el año. Pero lo más sorprendente es la gestión de los festivos.
En Alemania, la apertura de comercios en domingo es una excepción dictada por regulación regional o nacional, y apenas ocurre cinco veces al año. Trabajar una de esas jornadas en IKEA suponía una compensación económica del 120% adicional.
"Si trabajabas 6 horas te contaban como 13 o 14 horas que al final se veía reflejado en el sueldo", detalla.
La cara B: bajas frecuentes y carga laboral
Marino sostiene que el único aspecto negativo de su experiencia trabajando en Ikea de Alemania, es que muchos compañeros se enfermaban con frecuencia. Este fenómeno provocaba que, con frecuencia, la carga de trabajo recayera sobre unos pocos.
Relata situaciones en las que, si tres de los cinco trabajadores de un departamento se ausentaban un fin de semana, los dos restantes debían asumir la carga de cinco personas sin recibir un incentivo o bono específico por ese esfuerzo extra, más allá de un simple agradecimiento verbal.