Maryline, 44 años, afectada por una prótesis de hernia muy dolorosa: "He salido tres veces de casa desde entonces"
"Estoy muy triste por no poder trabajar en este momento, porque mi trabajo es mi vida. Ya no tengo vida", ha asegurado la mujer.
En Francia, más de 200 personas se han unido para denunciar los inaguantables dolores que les están provocando las prótesis de hernia que les han implantado. El dolor es tal que el abogado de los afectados asegura que hay algunas personas que han llegado a suicidarse para no tener que soportar el dolor.
Una de las personas que está padeciendo ese grave problema con su prótesis de hernia es Maryline Poulain, una mujer de 44 años de la región francesa de Alsacia que fue operada en el año 2022.
En declaraciones al medio de comunicación francés France Bleu, Poulain ha subrayado que su experiencia con la prótesis de hernia "ha sido una pesadilla, nunca había sentido un dolor así. He tenido cinco partos, pero eso es una broma en comparación".
La mujer, que trabaja como auxiliar de enfermería, ha lamentado que pese a que el dolor comenzó desde que se despertó de la operación, la respuesta del personal sanitario fue totalmente inadecuada.
"Les decía que no podía, lloraba de verdad. Y una de las enfermeras me dijo que dejara de hacer teatro y me levantara. Me contuve para no insultarla, porque era lo que me apetecía hacer. Y, como enfermera, me dije que o me callaba o sería una carnicería", ha expresado Maryline.
Dos años y medio sin poder trabajar
Poulain tuvo que esperar dos años y medio para poder reincorporarse (a tiempo parcial) a su puesto de trabajo. Sin embargo, "en diciembre de 2025, comenzó la pesadilla. El dolor fue aumentando progresivamente hasta que ya no podía moverme".
En ese sentido, la mujer ha contado, con lágrimas en los ojos, que "desde entonces he salido tres veces de casa y estoy perdiendo movilidad en el lado derecho. Además, estoy muy triste por no poder trabajar en este momento, porque mi trabajo es mi vida. Ya no tengo vida".
Respecto a lo que puede haber ocurrido, la auxiliar de enfermería ha indicado que "quizás haya un nervio comprimido con sospecha de síndrome de Ehlers-Danlos. Si tuviera este síndrome, nunca me habrían puesto esta prótesis".
En cualquier caso, lo que Maryline está intentando ahora es lograr que le retiren la prótesis de hernia. "Llevo meses en plena batalla", ha dicho. Sin embargo, es muy complicado que pueda conseguirlo debido a que "hay muchas consecuencias que pueden estar relacionadas a nivel nervioso, muscular y arterial, y (los médicos) temen las secuelas posteriores y que les recaigan encima".