Multan con 120 euros a una mujer de Lugo que le dio un paraguazo a su compañero de piso por grabarla mientras comía
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Multan con 120 euros a una mujer de Lugo que le dio un paraguazo a su compañero de piso por grabarla mientras comía

La Audiencia Provincial reiteró la condena pese a haber sido recurrida por la defensa de la chica.

Compañeros de piso trabajandoGetty Images

Un conflicto doméstico aparentemente menor acabó en los tribunales de Lugo y con una condena económica. Una mujer fue sancionada con 120 euros de multa tras golpear con un paraguas a su compañero de piso, que la estaba grabando con el teléfono móvil mientras ella comía en la cocina. Además, la Justicia la obligó a indemnizar con 90 euros al hombre por las lesiones sufridas en el incidente.

El caso fue analizado inicialmente por el Juzgado de Instrucción número 2 de Lugo, que consideró probados los hechos y dictó sentencia por un delito leve de lesiones. La resolución fue posteriormente recurrida, pero la Audiencia Provincial acabó confirmando íntegramente la condena.

Una grabación, una discusión y un golpe

Los hechos se remontan al 29 de septiembre de 2024, cuando ambos convivían en el mismo piso. Según recoge la sentencia, el hombre comenzó a grabar con su móvil a su compañera mientras esta se encontraba en la cocina, comiendo y hablando sola. Durante la grabación, le lanzó una pregunta que terminó de encender el conflicto: le preguntó si estaba drogada.

La mujer reaccionó de forma airada. Se levantó, se encaró con él y le propinó un golpe con un paraguas en el brazo, una acción que puso fin a la grabación, pero abrió un frente judicial entre ambos.

El golpe tuvo consecuencias físicas para el denunciante. El juzgado dio por acreditado que sufrió una contusión en el brazo izquierdo, lesión por la que tuvo que recibir atención médica y que requirió tres días de recuperación, sin secuelas posteriores.

No obstante, el juez descartó otros extremos incluidos en la denuncia inicial del hombre. En la resolución se indica que no se pudieron probar más agresiones por parte de la mujer, ni tampoco quedó acreditado que actuara movida por motivaciones racistas, pese a que ella es de nacionalidad brasileña y ese argumento había sido planteado en el procedimiento.

Una convivencia deteriorada y dos causas judiciales

El caso no se entiende sin el contexto de la relación entre ambos. Tanto el juzgado como la Audiencia Provincial subrayan que existía una mala convivencia previa y un clima de tensión constante en el piso compartido. De hecho, la mujer también denunció al hombre por una supuesta agresión distinta, un procedimiento que se tramita de forma independiente en el Juzgado de Instrucción número 3 de Lugo como otro juicio por delito leve.

En el procedimiento que acabó con la multa, la defensa de la acusada intentó desmontar la condena alegando legítima defensa. Tras conocerse el primer fallo, su abogada recurrió ante la Audiencia Provincial solicitando la absolución total.

El argumento central era que la mujer vivía sometida a una situación de acoso continuado, vejaciones e incluso agresiones, y que el golpe con el paraguas fue una reacción defensiva ante esa presión constante.

Sin embargo, los magistrados no compartieron esa interpretación. En su resolución, la Audiencia es clara: el hecho de que el hombre estuviera grabándola mientras comía y hablaba sola resulta molesto y reprobable, pero no implica una agresión inminente que justificase el uso de la fuerza.

Según el tribunal, no se acreditó uno de los requisitos clave de la legítima defensa: la necesidad racional de defenderse. El fallo señala que no puede inferirse que el denunciante tuviera intención de agredirla físicamente en ese momento, por lo que la respuesta violenta fue desproporcionada desde el punto de vista penal.

Qué dice la sentencia, en resumen

  • La mujer es condenada por delito leve de lesiones.
  • Se le impone una multa de 120 euros.
  • Debe pagar 90 euros de indemnización por las lesiones causadas.
  • No se prueban agresiones adicionales ni motivación racista.
  • La legítima defensa es descartada por los tribunales.

Con esta decisión, la Audiencia Provincial de Lugo cerró el caso confirmando la condena inicial. El episodio, nacido de una discusión doméstica y una grabación con el móvil, se convirtió así en un recordatorio de que incluso los conflictos de convivencia más cotidianos pueden acabar teniendo consecuencias penales cuando se cruzan determinadas líneas.

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