Mustafa Romane, marinero marroquí que perdió sus tres pateras por una nueva ley y llegó a Zamora sin ayuda de nadie: "Para mí esto vale más que el dinero"
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Mustafa Romane, marinero marroquí que perdió sus tres pateras por una nueva ley y llegó a Zamora sin ayuda de nadie: "Para mí esto vale más que el dinero"

"Todo el tiempo que llevo aquí en España lo llevo cotizado, el paro no lo conozco", ha subrayado.

Un barco pesquero en MarruecosDerelie Cherry/Design Pics Editorial/Universal Images Group vía Getty Images

La vida de Mustafa Romane es una demostración de trabajo y de saber adaptarse a los obstáculos que la vida va poniendo. El hombre, de origen marroquí, comenzó trabajando como marinero en el país norteafricano.

En una entrevista en el programa Surcos, de Castilla y León Televisión, Mustafa ha contado que "cuando dejé de estudiar, fui a trabajar en el mar. Trabajé 10 o 12 años y muy bien, gané dinero. Como empresa compré tres pateras, pero una ley me las quitó. Me costaron 30.000 euros y me dieron 12.000".

Tras sufrir ese serio revés económico, un amigo contactó con él para mudarse a trabajar a España. "Me llamó un amigo mío y me dijo 'si vienes aquí a España a trabajar puedes ganar dinero'", ha narrado Mustafa Romane.

En ese sentido, el hombre, en un claro mensaje a aquellos que dicen que los migrantes solo llegan a España para cobrar ayudas, ha subrayado que "todo el tiempo que llevo aquí en España lo llevo cotizado, el paro no lo conozco".

No obstante, Mustafa Romane ha reconocido que trasladarse desde su país a España para trabajar no ha sido sencillo. "No fue fácil, vienes de otro país y no sabes el idioma… a mí no me ha ayudado nadie", ha expresado.

El marroquí comenzó trabajando cuidando ovejas en Palencia durante cuatro meses. Tras ello, Mustafa se desplazó hasta Zamora, donde se ha llevado más de una década trabajando entre la ganadería y la construcción.

Ganadero y agricultor (sin jefe)

Ahora, Mustafa Romane ya no tiene jefe. El hombre pidió un crédito y se convirtió en el dueño de una explotación ganadera de 500 cabras en la que también trabajan su esposa y sus dos hijos.

Para el ganadero, el bienestar de los animales es lo más importante. "No me gustan esas cabras muertas de hambre. No puede haber ninguna cabra flaca. Yo no pienso en el dinero, para mí esto vale más que el dinero", ha asegurado.

Por otro lado, Mustafa también es agricultor. En concreto, produce al año 150.000 kilos de tomates. "Me gusta plantar, me gusta la huerta… tengo ahora mismo tres hectáreas preparadas", ha destacado.

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