"Nadie puede ser apátrida fiscal": la frase de los técnicos de Hacienda que sustentará el recurso al Supremo por los 163 días de Shakira en 2011
La Abogacía del Estado busca darle la vuelta a la sentencia favorable a la cantante apoyándose en el concepto de "ausencias esporádicas" y en el debate sobre la residencia fiscal real.
La batalla judicial entre Shakira y Hacienda todavía no ha terminado. Después de que la Audiencia Nacional diera la razón a la cantante en el conflicto sobre su residencia fiscal en 2011, el Ministerio de Hacienda ya prepara el recurso ante el Tribunal Supremo apoyándose en dos conceptos técnicos que podrían cambiar por completo el caso: las llamadas "ausencias esporádicas" y la figura del "apátrida fiscal".
El punto clave está en los famosos 183 días que suelen marcar la residencia fiscal en un país. Shakira reconoció haber pasado 143 días en España durante 2011, mientras que Hacienda elevó la cifra hasta 163. Ninguna de las dos supera oficialmente ese umbral, pero la Agencia Tributaria sostiene que el resto de viajes y desplazamientos internacionales de la artista eran en realidad ausencias temporales compatibles con mantener su centro de vida en España.
Ahí aparece una de las frases que mejor resume la estrategia de Hacienda y que ya se ha convertido en uno de los ejes del debate: "Nadie puede ser apátrida fiscal".
La expresión es de José María Mollinedo, secretario general de Gestha, el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, que considera que el verdadero debate es si Shakira debía tributar en España o si, por el contrario, acababa sin residencia fiscal clara en ningún lugar del mundo.
El concepto que puede cambiarlo todo
El gran movimiento de la Abogacía del Estado pasa ahora por intentar transformar el caso en una cuestión técnico-jurídica que interese al Supremo y vaya más allá de la simple valoración de pruebas.
Según explican expertos fiscalistas citados por El País, la clave estará en cómo se interpreten esas "ausencias esporádicas". La legislación del IRPF contempla que determinados viajes temporales pueden seguir computando como días de residencia en España si no existe una acreditación sólida de permanencia efectiva en otro país.
Y ahí es donde Bahamas, país que Shakira señaló como residencia en aquel momento, entra de lleno en la discusión.
La Agencia Tributaria considera que la cantante no logró demostrar una estancia real suficiente allí y que, en realidad, repartía su tiempo entre giras, viajes internacionales y largas temporadas en España, donde además mantenía ya una relación con Gerard Piqué.
El Supremo, la última gran batalla
Ahora todo depende de que el Tribunal Supremo acepte revisar el caso.
La dificultad está en que el alto tribunal no suele entrar a valorar pruebas concretas, sino cuestiones jurídicas de fondo. Por eso Hacienda necesita convencer a los magistrados de que el asunto puede servir para fijar doctrina sobre cómo deben interpretarse esas ausencias temporales y los vacíos de residencia fiscal.
Distintos inspectores y expertos tributarios consideran que el caso tiene recorrido precisamente por ese motivo. Y porque afecta a un problema cada vez más frecuente: grandes fortunas, artistas o deportistas con vidas repartidas entre varios países y calendarios internacionales difíciles de encajar dentro de los criterios clásicos de residencia fiscal.