Ni los Reyes ni el Niño Jesús: la mujer que inventó el sorteo del 6 de enero para pagar un hospital y acabó en la quiebra
Una duquesa y su pasión solidaria dio origen a lo que más tarde se dio en llamar la "Lotería del Niño".
La Lotería del Niño no nació como un ritual festivo ni como un complemento a la Navidad. Surgió para pagar un hospital infantil. Y detrás de esa idea estuvo una mujer poderosa que lo perdió todo. Se llamaba María del Carmen Hernández y Espinosa de los Monteros, más conocida como la Duquesa de Santoña, y su historia resume una paradoja incómoda: crear uno de los sorteos más populares de España y morir arruinada.
Duquesa, millonaria y benefactora, dedicó buena parte de su vida a ayudar a los niños más pobres de Madrid. En 1879, según documentó el investigador Gabriel Medina Vílchez, ideó una rifa pública con un objetivo muy concreto: financiar un hospital infantil que atendiera a los menores sin recursos. Ese hospital existe hoy y se llama Hospital Niño Jesús.
Una rifa para levantar un hospital
Hernández y Espinosa de los Monteros había donado ya 26.000 pesetas a los más desfavorecidos, una suma considerable para la época. Aun así, no podía costear por sí sola un edificio, su personal y su mantenimiento. La solución fue tan ingeniosa como arriesgada: organizar una rifa abierta a todos los madrileños.
"El sorteo pudo surgir para buscar financiación adicional con la que hacer frente a todos los gastos del hospital: médicos, enfermeras, cocineros…", explicó Medina Vílchez en su investigación. La iniciativa funcionó. Poco después de celebrarse la rifa —el 6 de noviembre— comenzó la construcción del Asilo y Hospital Niño Jesús.
La propia Duquesa bautizó el sorteo como "Rifa Nacional del Niño", en homenaje a los pequeños a los que iba destinado, y estableció que se celebrara de forma anual. Años más tarde, acabaría vinculándose al 6 de enero, una fecha que hoy parece inseparable del sorteo.
El respaldo del rey… y un gesto que la honra
El éxito fue tal que la Corona intervino. En un decreto fechado el 24 de julio de 1877, el rey Alfonso XII eximió al hospital del impuesto del 4% que gravaba todas las rifas, como reconocimiento a su labor social. El texto era explícito:
En 1881, la monarquía fue más allá y concedió a la Duquesa 96.330 pesetas para "reparaciones varias" del hospital. Ella rechazó cobrar ese dinero. Un gesto coherente con su trayectoria… y fatal para su futuro.
Un final cruel
Once años después, todo se derrumbó. En sus memorias, la propia Duquesa relató que había perdido casi todo su patrimonio. Vivía en una pensión, con escasos recursos y sin más posesiones que la cama en la que dormía. La mujer que había impulsado una rifa nacional y levantado un hospital infantil murió en la ruina.
Su historia quedó relegada durante décadas, pese a que el sorteo que ideó siguió creciendo hasta convertirse en una tradición masiva.
La versión oficial: otra historia
Aquí aparece la otra cara del relato. Loterías y Apuestas del Estado sostiene que no puede determinarse con certeza cuándo empezó a llamarse "Lotería del Niño". Según los informes oficiales, el sorteo nació en 1941, cuando el entonces director general de Timbre y Monopolio, el general F. Roldán, lo recuperó y lo institucionalizó.
Al principio se celebraba el 5 de enero, no el 6, y el apodo "El Niño" no se aceptó oficialmente hasta 1966. Aquella primera etapa contaba con 4 series de 42.000 billetes, a 150 pesetas cada uno, con un primer premio de 500.000 pesetas por serie.