Lo ha patentado un profesor de instituto: el detector que graba a los alumnos en la PAU cuesta 120 euros, pero no convence a los expertos en privacidad
El sistema está siendo utilizado en la Comunidad de Madrid.

Durante esta semana, unos 300.000 alumnos de toda España se están examinando de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Una de las grandes novedades de la convocatoria de 2026 es el uso de detectores de frecuencia en numerosas comunidades autónomas.
El motivo por el que varias universidades han decidido aplicar medidas de rastreo de redes y frecuencias es tratar de evitar que los alumnos copien o puedan usar la inteligencia artificial (IA) al realizar los exámenes.
No obstante, en la Comunidad de Madrid han ido más allá y en la PAU 2026 han implementado un sistema que más allá de detectar las señales, también las graba con el objetivo de tener pruebas con las que inculpar al estudiante que hace trampa en el examen.
El País ha elaborado un reportaje en el que ha entrevistado a Guillermo Pacheco, el profesor de instituto que ha patentado ese sistema. El mismo tiene un coste total de 120 euros y se basa en un hardware que se conecta al móvil por la entrada USB-C y una aplicación llamada Detector de Pinganillos que está disponible en la Google Play Store.
El sistema genera dudas entre los expertos en privacidad
No obstante, el hecho de grabar las conversaciones que mantienen los estudiantes no convence a los expertos en privacidad, ya que interpretan que podría tratarse de información personal.
"Basta con que permita identificar directa o indirectamente a alguien, por ejemplo, mediante un identificador de dispositivo, un dato de localización o un identificador en línea. La clave es qué hago con ella. Captarla de forma fugaz para que funcione una conexión no es lo mismo que recogerla, almacenarla, cruzarla con ubicación, horarios o cámaras, y usarla para perfilar movimientos. Ahí entramos claramente en terreno de protección de datos", ha expresado, en declaraciones a El País, José Luis Díaz, CEO de Advens en España y Portugal.
En cualquier caso, Guillermo Pacheco realizó una consulta a la Agencia Española de Protección de Datos respecto a la legalidad de su sistema. Y desde la AEPD respondieron que "la cuestión que plantea no entra dentro del ámbito de la normativa de protección de datos personales".
