La tecnología lo transforma todo, incluso la prueba para acceder a la universidad. Varias comunidades autónomas ya han confirmado el uso de detectores para frenar a los alumnos con 'nanopinganillos' y dispositivos de IA ocultos.
El objetivo de cambiar la forma de enfocar la preparación universitaria no ha surtido efecto, con estudiantes averiguando cómo pasar mejor el examen y "tirando" de IA.
Otras ocho comunidades autónomas están analizando aún qué hacer con la última amenaza de trampas por parte de los estudiantes en los exámenes de acceso a la universidad.