Una joven de 30 años deja su carrera soñada para volver a hacer cafés: "Es de las mejores decisiones que he tomado"
"Volver al punto de partida me ha hecho pensar mucho".
A mucha gente dejar su carrera profesional le puede dar vértigo. No es una decisión fácil de plantear y mucho menos de ejecutar. Sin embargo, hay quienes se atreven a dar el paso para estudiar en otro ámbito, tomarse un año sabático, viajar o mudarse.
Cada uno toma un camino diferente, pero quienes afrontan este gran cambio tienen algo en común y es que comparten el mismo objetivo. Se trata de cambiar de estilo de vida y poner un nuevo rumbo a su futuro tanto laboral como personal.
Eso es exactamente lo que ha decidido hacer Paula, conocida en redes sociales como @pauramore, quien con 30 años ha dejado de perseguir su supuesta “carrera soñada” para volver a hacer cafés. A primera vista, puede parecer un paso atrás o una decisión difícil de entender. Sin embargo, ella lo tiene claro: "Ha sido de las mejores decisiones que he tomado".
Volver al punto de partida
Paula trabajó durante años en hostelería mientras compaginaba proyectos de diseño de manera intermitente. Aun así, reconoce que siempre hablaba de ello "con la boca chica", ya que, según explica, venía de una cultura en la que ese tipo de trabajos se asocian a no haber conseguido algo mejor. Ese estigma, explica, le llevó a cuestionarse el conocido concepto de “trabajar de lo tuyo”.
"Volver al punto de partida me ha hecho pensar mucho en el maldito término 'trabajar de lo tuyo'. Perseguir lo mío me estaba haciendo tremendamente infeliz", reflexiona. Para ella, esa idea puede estar más ligada a las expectativas creadas por años de estudio que a una verdadera vocación.
¿Vocación o mucho tiempo invertido?
La presión externa también jugó un papel importante. "¿Es realmente lo tuyo o simplemente porque le has dedicado años es lo que te han hecho creer?", se pregunta. “Tantas veces me han comentado eso de 'a ver cuándo cuentas algo de lo tuyo', como con pena, como si le debiera algo a mi yo del pasado”, señala.
Esa carga acabó generándole más presión por cumplir expectativas ajenas que por seguir sus propias prioridades. Ahora, está trabajando nuevamente en hostelería en Londres, y asegura haber aprendido más que en muchos empleos de oficina.
Una lección de vida
"Este trabajo me ha puesto en el camino cientos de historias de todo tipo", afirma. También reconoce que no es el trabajo de su vida y que tiene aspectos positivos y negativos, pero le ha permitido redefinir su relación con el éxito y el valor personal.
"He interiorizado que mi trabajo no define mi valor como persona", explica. Para ella, lo importante es navegar por la vida de la mejor manera posible y elegir aquello que le aporte bienestar, incluso si eso implica ganar menos dinero o renunciar a puestos más altos.
El vídeo donde compartió su experiencia se llenó rápidamente de mensajes positivos y testimonios similares. Muchos usuarios defendían que no hay nada de malo en salirse del camino marcado y probar nuevas rutas. Entre los comentarios más repetidos, uno resumía el sentir general: "Fracasar es quedarte donde eres infeliz".