Raymond, 79 años, lleva años sin calefacción: "Si no tengo acceso, no la pago"
Vive así desde 2019
La historia de Raymond Leysen, un hombre jubilado de 79 años residente en Turnhout, Bélgica, lleva seis años viviendo sin calefacción ni agua caliente en su propio apartamento. El conflicto con la comunidad de propietarios ha escalado hasta el punto de que el caso se ha llevado a Juicio y con una multa de por medio.
Este caso fue dado a conocer por el diario belga Het Nieuwsblad, que detalló el deterioro progresivo de la situación desde que Raymond adquirió el inmueble en 2016. Además, según informó el medio el tribunal dictaminó que debe abonar cerca de 30.000 euros en costes acumulados, bajo la amenaza de una venta forzosa de la vivienda.
De la compra al deterioro del apartamento
Según el relato publicado, los primeros indicios aparecieron apenas tres meses después de la compra. Varias manchas de humedad comenzaron a extenderse por las paredes, anticipando complicaciones mayores. Sin embargo, el golpe más duro llegó tres años más tarde, cuando una tubería se rompió provocando una grave inundación. “Cuando llegué a casa, todo mi apartamento estaba bajo el agua”, explicó Raymond al periódico.
Tras aquel incidente, su vivienda fue desconectada del sistema de calefacción central del edificio. Desde entonces, asegura no tener acceso ni a calefacción ni a agua caliente. Una situación especialmente delicada para una persona de edad avanzada, que además convive con problemas de humedad y moho.
“Si no tengo acceso a calefacción, no la pago”
El conflicto se intensificó en 2019, cuando Raymond decidió dejar de pagar su parte de los gastos comunitarios. Su argumento es tajante: “Si no tengo acceso a calefacción, no la pago”. Para la comunidad de propietarios, sin embargo, la obligación de contribuir a los costes comunes se mantiene independientemente del uso individual de los servicios.
El desacuerdo derivó en un procedimiento judicial que ha culminado, por el momento, con una sentencia que obliga al jubilado a abonar alrededor de 30.000 euros en cuotas pendientes. Ante la falta de pago, la posibilidad de una venta forzosa del apartamento planea ahora sobre Raymond. En las próximas semanas, el caso será examinado por el Tribunal de Apelaciones, que deberá determinar si la medida se mantiene o se revisa.
Tensiones en la propiedad compartida
El caso pone de relieve las complejidades de la vida en comunidades de propietarios, donde las decisiones colectivas pueden afectar de manera directa a la situación individual de los vecinos. También evidencia la vulnerabilidad de algunas personas mayores cuando surgen disputas legales prolongadas.
En paralelo, el debate sobre la propiedad de vivienda sigue siendo relevante en Europa. Según los últimos datos de Eurostat, el 49,1 % de los alemanes vive en una vivienda en propiedad. En comparación europea, Alemania se sitúa entre los países con menor tasa, solo por encima de Suiza (42,6 %). En el extremo contrario figuran Rumanía (95,3 %), Eslovenia (92,9 %) y Hungría (91,9 %), donde la gran mayoría de la población reside en inmuebles propios.
Aunque Bélgica no encabeza ni cierra la clasificación, el caso de Raymond muestra que poseer una vivienda no siempre garantiza estabilidad. A sus 79 años, el jubilado continúa defendiendo su postura mientras espera la decisión judicial que marcará su futuro inmediato.