Stefano recorre 240 kilómetros para ayudar un hombre que le quedaban 7 euros en la cuenta tras quebrar su negocio: "Es un milagro"
“Todavía no puedo creerlo."

La historia de Vasile Potolinca, un rumano de 44 años que se quedó con apenas 7 euros en su cuenta tras la quiebra de su negocio, ha conmovido a miles de personas. Entre ellas, a Stefano Gamberini, un empresario italiano de 56 años, que decidió recorrer 240 kilómetros para entregarle ayuda en persona. “Es un milagro, un auténtico milagro”, confesó Vasile, todavía emocionado por lo sucedido.
El emotivo encuentro tuvo lugar en la redacción del diario Il Resto del Carlino, en Ancona. Allí, a las 10:30 de la mañana, Stefano llegó solo, sin intermediarios ni transferencias bancarias, con una carta y un apoyo económico destinado directamente a la familia de Vasile. La escena estuvo marcada por abrazos, silencios largos y lágrimas difíciles de contener.
El viaje hecho desde el corazón
Stefano Gamberini, empresario de Valsamoggia, en la provincia de Bolonia, explicó que quiso ayudar de manera personal. No quiso enviar dinero ni recurrir a terceros. Para él, era importante mirar a los ojos a la persona a la que iba a tender la mano. Su llegada supuso un alivio para Vasile, su esposa y su hija, que atraviesan uno de los momentos más duros de su vida.
“Todavía no puedo creerlo. Nos hace sentir apoyados y no solos en un momento tan difícil”, dijo Vasile con la voz quebrada según recoge Libertatea. Su esposa asentía en silencio, mientras su hija observaba la escena. Durante unos minutos, el peso de años de dificultades pareció desaparecer.
Un “regalo de Navidad” diferente
Gamberini explicó que su gesto no es algo excepcional, sino una costumbre personal. “Mi esposa y yo no nos hacemos regalos de Navidad desde hace al menos 15 años. Ya tenemos suficientes guantes y paraguas. Si alguien lo necesita, es más inteligente ayudar”, relató. En esta ocasión, incluso compañeros de trabajo de su esposa quisieron colaborar.
Lo que más impactó a Stefano de la historia de Vasile fue su humildad y dignidad pese a la ruina. “No tiene un coche de lujo, tiene un vehículo viejo con el que lleva a su hija al colegio. El juez le permitió quedárselo por necesidad. Esta familia, probablemente, ni siquiera habría recibido un regalo en Navidad”, explicó.
Un agradecimiento lleno de simbolismo
Para agradecer el gesto, Vasile preparó un libro artesanal realizado por un artista rumano. “Está hecho a mano”, explicó con orgullo. Un regalo sencillo, pero cargado de significado, que simboliza la gratitud de una familia que lo perdió casi todo.
La situación de Vasile se volvió crítica tras la quiebra de un cliente importante que no pagó sus obligaciones. La deuda creció con el tiempo hasta alcanzar los 517.665 euros, dejando a la familia con solo 7,86 euros en la cuenta bancaria. El Tribunal de Ancona aprobó un procedimiento de liquidación controlada para evitar que cayeran en la pobreza extrema.
