Tres metros de distancia a 28.000 km/h: la maniobra de dos satélites rusos en la órbita terrestre alarma a científicos y expertos en vigilancia espacia
Una maniobra que plantea preguntas.
Dos satélites rusos a tres metros de la órbita de la Tierra. Según publica Frankfurter Rundschau, estas naves, KOSMOS 2581 y KOSMOS 2583, viajan por el espacio a unos 28.000 kilómetros por hora, más rápido que cualquier avión, pero en el momento analizado permanecían inmoviles entre sí. Esto hace que la Ciencia se plantee una pregunta seria: ¿Qué planea Rusia a tanta altura?
COMSPOC, una empresa estadounidense especializada en la conciencia situacional espacial ha sido la encargada de informar sobre el incidente que sucedió a finales del pasado abril. Tal y como ellos mismos relataron en su perfil de X, tuvo lugar en órbita terrestre baja (LEO), involucrando los satélites KOSMOS 2581 y 2583, el satélite 2582 y un subsatélite liberado por el 2583, llamado Objeto F.
No es casualidad
Según los datos difundidos, el momento inédito sucedió cuando KOSMOS 2581 y 2583 alcanzaron una aproximación mínima de unos tres metros de la órbita de la Tierra. "El KOSMOS 2583 realizó varias maniobras finas para mantener esta configuración ajustada", asegura la empresa en su publicación en la red social.
"Estas maniobras de precisión en el espacio son extremadamente exigentes", reza la publicación. De hecho, acercarse a tres metros a velocidad casi idéntica requiere tecnología de control sofisticada, cálculo preciso de trayectoria y comunicación en tiempo real.
Los satélites cosmos fueron lanzados en febrero de 2025 y según COMSPOC, desde entonces han realizado repetidamente las llamadas maniobras RPO, "operaciones de encuentro y proximidad que podrían esconder motivos militares". "Desde finales de 2025 hasta ahora, hemos estado siguiendo los mismos satélites KOSMOS realizando RPO de 3 objetos", escribe el equipo en X.
Según los datos difundidos en el medio de comunicación, las tecnologías RPO pueden utilizarse con fines civiles, por ejemplo, para mantener y reparar satélites, repostar en órbita o eliminar restos espaciales. Pero las mismas técnicas también permiten aplicaciones militares: inspeccionar, interferir o deshabilitar satélites enemigos. Rusia no ha hecho ninguna declaración oficial sobre el propósito de sus misiones.
La coreografía satelital de Rusia sigue siendo un misterio por el momento. Pero la precisión con la que se lleva a cabo muestra que el espacio no se usa solo para la observación, sino para la práctica. Pero esto se podría aplicar también a otros países, como Estados Unidos, que observa y comprueba los satelites de otras naciones.