Un argentino afincado en España resume lo que cambia al emigrar: "Un año aquí son cuatro en la ciudad natal de uno"
El joven subraya el brutal crecimiento personal y la madurez acelerada que supone dejar atrás la zona de confort para empezar de cero en nuestro país.
Emigrar a un país extranjero es sinónimo absoluto de aprendizaje. Salir de la zona de confort, integrarse en una nueva cultura, empezar de cero a nivel social y vivir a miles de kilómetros de tu familia son situaciones que obligan a cualquier persona a crecer y desarrollarse personalmente a pasos agigantados.
España es, sin lugar a dudas, uno de los destinos predilectos a nivel global, especialmente para quienes provienen de Latinoamérica. La inexistencia de una barrera idiomática y la tremenda afinidad cultural convierten a nuestro país en el refugio ideal. De hecho, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), actualmente residen en territorio español unas 451.000 personas nacidas en Argentina.
Actualmente, en el territorio español residen aproximadamente 451.000 personas nacidas en Argentina, así lo expone el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Para conocer de primera mano esta realidad, la creadora de contenido estadounidense Claire Quinn ha charlado en uno de sus últimos vídeos con varios de estos expatriados para que relaten su experiencia.
El orgullo de empezar desde cero
La historia de Inti Veloso, que lleva casi cinco años viviendo en España, es el fiel reflejo de este proceso vital. El joven, natural de la provincia argentina de Santa Fe, explica el motivo que le empujó a hacer las maletas y cruzar el charco: “Me vine para acá porque en un momento en Argentina sentí que estaba un poco trabado con la vida”, señala.
Veloso detalla que en su tierra natal no terminaba de sentirse del todo cómodo por diversas cuestiones familiares y sociales. En este sentido, destaca que, a raíz de su mudanza, ha logrado construir una nueva etapa paso a paso, sintiendo un profundo orgullo por haberlo conseguido valiéndose por sí mismo.
“Me conocí y he formado mis vínculos, mis amistades, mis parejas, mi todo y me gusta porque es como que siento que lo logré yo con ayuda, obviamente, pero lo logré yo”, declara con satisfacción.
Una madurez vertiginosa a base de golpes de realidad
Asimismo, el argentino hace hincapié en que esta aventura le ha obligado a abandonar de forma radical su zona de confort. “El estar en otro país lejos de todo te hace por ahí tener que tragarte las lágrimas y tener que seguir porque otra no te queda. Y ciertamente te hace madurar muy rápido”, afirma.
Veloso ilustra este vertiginoso proceso de madurez con una llamativa comparación: “Un año en España son cuatro años en la ciudad natal de uno”, sostiene. .
Y para terminar, el joven explica que vivir en el extranjero añade siempre una presión extra y constante por seguir avanzando para sobrevivir. “Ciertamente, acá estás todo el tiempo teniendo que desarrollarte, conseguir esto, que conseguir lo otro”, concluye.