Un ingeniero estrella de Google, sobre por qué se valora más la claridad que ser listo: "El ingenio es un lastre"
Lo más importante: el entorno laboral.
"La inteligencia es un lastre". Esta es la opinión de un ingeniero que lleva 14 años trabajando para Google. En un artículo publicado en su blog el pasado 3 de enero de este 2026, titulado 21 lecciones en 14 años en Google, el experto asegura que su concepción del trabajo ha cambiado con el paso del tiempo.
"Cuanto más tiempo he estado aquí, más me he dado cuenta de que los ingenieros que prosperan no son necesariamente los mejores programadores". Lo más importante, asegura, es cuidar el código: "Todo lo relacionado con las personas, la política, la alineación y la ambigüedad de la empresa u compañía". Es decir, el entorno de trabajo.
Pero destaca claramente la lección en la que asegura que la inteligencia está sobrevalorada. "El instinto de escribir códigos ingenioso es casi universal entre los ingenieros. Se siente como una prueba de competencia", reata el profesional en su texto.
"Pero la ingeniería de software es lo que ocurre cuando añades tiempo y otros programadores. En ese entorno, la claridad no es una preferencia de estilo, sino la reducción de riesgos operativos", asegura.
Para todos aquellos que siguen esta vía, sugiere que "optimiza su comprensión, no tu belleza". "Los ingenieros senior que más respeto poseen han aprendido a cambiar la astucia por la claridad, siempre", destaca.
"Ponerse de acuerdo es el verdadero trabajo"
Entre sus sugerencias, el ingeniero destaca que "ponerse de acuerdo es el verdadero trabajo". "Puedes ganar todas las discusiones técnicas y perder el proyecto", asegura. "La habilidad no es ser correcto, es entrar en discusiones para alinearse con el problema". También habla del poder de acción: "el impulso genera claridad. La parálisis no crea nada", incide.
Asimismo, expone que "al principio de mi carrera, creía que el gran trabajo hablaría por sí mismo. Me equivoqué. El esfuerzo permanece en silencio en un repositorio. Tu jefe te menciona en una reunión, o no lo hace. Un compañero te recomienda para un proyecto, o a alguien más". "En grandes organizaciones, las decisiones se toman en reuniones a las que no te invitan, usando resúmenes que no has escrito, por personas que tienen cinco minutos y doce prioridades", agrega.
Entre otros muchos puntos, el profesional asegura que la mayoría de "los equipos lentos", en realidad son equipos desalineados. "La mayoría de la lentitud es en realidad fallos de alineación: gente construyendo cosas equivocadas o las correctas de formas incompatibles".