Un joven entra en un gimnasio para entrenar y sale con un contrato de dos años que debe pagar y que ni siquiera quería
Los tribunales le dan la razón.

Lo mejor: siempre leer la letra pequeña. Aprovechando una típica oferta de gimnasio, un joven decidió invitar a su amigo. Según publica el diario Süddeutsche Zeitung, tras los días aprovechados de deporte, se vio obligado a pagar un contrato de dos años que, claramente, no quería.
Tal y como reza la publicación, los jóvenes, de 17 años, aprovecharon la oferta del gimnasio para cuatro semanas gratuitas sin saber que tendrían que quedarse mucho más. Ellos mismo remitieron el caso a los tribunales y demandaron a la empresa deportiva por verse obligados a pagar cuotas de 700 euros. Todo parecía indicar un error, pero el gimnasio mantenía su posición.
En un comunicado del tribunal del distrito remitido a los medios de comunicación, se explica que dos amigos decidieron probar la "oferta de otoño" del gimnasio. Por contrato, esta constaba que un usuario principal pudo hacer entrenamiento de fuerza y resistencia con otra persona durante un mes por 39 euros. La invitación era gratuita.
El joven de 17 años tuvo que pagar una fianza de 20 euros por la que recibió una tarjeta para ingresar al centro. También le dieron un formulario general de membresía que su madre debía firmar. La empresa defiende que en su contrato firmaba una suscripción de 24 meses por 16,98 pasado el periodo promocional. Esto no fue en absoluto así.
Los tribunales le dan la razón
El tribunal dictaminó que el formulario daba la impresión de que la membresía había sido acordada, pero no era para nada así. La toma de pruebas encontró "una imagen diferente": la madre del joven de 17 años solo había firmado el formulario "para que al acusado se le pudiera entregar la llave para ingresar al centro de deportes".
Según la información consultada por el medio de comunicación, ella alegó que "no había puesto ninguna cruz en el contrato de membresía" y que "los campos estaban vacíos cuando firmó". "Le había dicho expresamente a su hijo que no marcaría nada porque eso no era lo que querían". Finalmente, la demanda del gimnasio fue desestimada.
Este es el resumen de los hechos:
- Se apuntan al gimnasio y disfrutan de una "oferta de otoño" durante cuatro meses.
- Le obligan a pagar durante 24 meses, "por contrato".
- El caso se traslada a los tribunales alemanes.
- Su madre alegar que no marcó la casilla de membresía.
- Los magistrados le dan la razón.
