Una casera con 40.000 viviendas abre expediente a los padres que llaman a sus hijos a cenar a gritos desde la puerta
Los vecinos califican la denuncia como "absolutamente loca" y "ridícula".

Curioso suceso en Inglaterra. Según publica The Mirror, varios padres de una urbanización en el condado inglés de Lincolnshire, han recibido cartas de advertencia tras ser acusados de generar ruido y de incurrir en comportamientos considerados antisociales por llamar a sus hijos para que regresen a casa después de jugar al aire libre. La asociación Amplius, ha sido la responsable de lanzar estas denuncias, relacionadas con "los gritos dirigidos a los niños que juegan en una de las zonas verdes".
En la carta remitida a los vecinos, recogida en el medio de comunicación, se señala que "el informe se refiere a gritos en un área común. Concretamente, a los niños para que entren en casa tras el tiempo de juego en una zona de césped común e indica que puede estar ocurriendo en distintos momentos, incluyendo durante el día y la noche".
"Absulamente loco" y "ridículo"
Pero, tal y como reza la publicación, los vecinos consideran la denuncia como "desproporcionada". En conversación con el diario británico, Susan Coleman, de 53 años, califica la situación de "absolutamente loca" y "ridícula".
"Los niños juegan fuera y de por sí es raro", explica. "Normalmente están amontonados dentro jugando a videojuegos o con el móvil. Una amiga mía recibió una carta de Amplius diciendo que había una queja porque ella gritaba a sus hijos, lo cual es un poco absurdo", añade.
De hecho, Coleman defiende que llamar a los hijos para cenar o para prepararse para dormir forma parte de la vida cotidiana de cualquier familia. "Desde siempre, los padres han estado gritando a sus hijos para que tomen el té o que se preparen para dormir. ¿Por qué es esto un problema ahora?", se preguntó.
"Es algo normal"
Otra residente, Natasha Saggs, cuya hija utiliza la misma zona común, ha defendido igualmente esa práctica. En conversación con The Mirror, asegura que "recibimos quejas si los niños pasan demasiado tiempo en redes sociales y están jugando dentro y en sus tablets. Que te llamen para cenar es algo normal y diario".
Por su parte, James, padre de dos hijos y también residente de la zona, explica que las llamadas de los padres suelen producirse alrededor de las seis de la tarde y considera que no suponen una molestia para la mayoría de los vecinos. "De vez en cuando oímos a padres gritando a sus hijos, pero es casi nada y desde luego no justifica una queja por ruido", sentencia.
"Las madres pueden gritar a sus hijos que el té está en la mesa, pero no es que les griten o les insulten. Quién se ha quejado, quién sabe. Alguien claramente lo ha hecho, obviamente odian a los niños. Nos parece absolutamente ridículo", añade.
La asociación defiende su posición
Por su parte, Amplius, entidad que gestiona más de 40.000 viviendas en el Reino Unido, según los datos consultados por el medio de comunicación, defendió su actuación. Un portavoz explica en The Mirror que la denuncia fue tramitada dentro de su política sobre comportamiento antisocial.
"Nos tomamos en serio los informes de molestias por ruido y queremos crear comunidades pacíficas para nuestros clientes", señaló. Según la organización, "hemos recibido una queja por molestias acústicas relacionadas con dos propiedades separadas en Viscount Close en Pinchbeck (la urbanización en cuestión). Hemos escrito a nuestros clientes que viven en las viviendas correspondientes y hemos conseguido hablar con uno de ellos sobre las acusaciones".
