Una familia deja Holanda y se traslada a un pueblo de Galicia para montar un negocio turístico: "Hace tres años hice el Camino de Santiago y me enamoré"
Un cambio de vida que afrontan entusiasmados.
Cambiar de país, bajar el ritmo y transformar un sueño personal en un proyecto de vida es una aspiración compartida por muchos. Hacerlo, además, en un enclave privilegiado, rodeado de naturaleza y con el mar como telón de fondo, convierte esa idea en un sueño aún más deseado. Lo que para algunos se queda en una ilusión, para otros se convierte en una decisión valiente que marca el inicio de una nueva etapa.
Eso es lo que han hecho Ieva van der Meij, de origen lituano, y su marido Hans, quienes después de quince años viviendo en los Países Bajos han decidido instalarse con su hijo Lio en Santa María de Oia, en la provincia de Pontevedra. Allí han puesto en marcha un negocio propio: la rehabilitación de una vivienda que han bautizado como Casa La Capitana, destinada a acoger turistas y peregrinos del Camino de Santiago por la costa.
La elección del lugar no fue casual, sino que Ieva asegura que el vínculo con esta franja costera nació hace tiempo. “Hace tres años hice el Camino de Santiago y me enamoré de la costa entre A Guarda y Baiona”, explica en declaraciones recogidas por Faro de Vigo. Desde entonces la pareja buscó durante años una casa que encajase con su proyecto; llegaron a hacer cerca de veinte viajes de ida y vuelta antes de decidir vender su vivienda en los Países Bajos y dar el salto definitivo a Galicia.
“El comienzo de un sueño”
El aterrizaje en Oia fue progresivo: Ieva llegó primero con el niño y los perros para organizar trámites, guardería y el alquiler temporal mientras cerraban la compra de la vivienda. “Mi marido terminó sus asuntos en los Países Bajos y hace unas semanas se mudó aquí también. ¡Por fin estamos juntos como familia y vamos a empezar nuestro proyecto!”, cuenta entusiasmada.
El inmueble, de dos plantas, será objeto de una rehabilitación que combinará habitaciones con baño para huéspedes y espacios comunes; la planta superior alojará también la vivienda familiar. “Documentaré en Instagram el proceso de conversión de esta casa en un bonito alojamiento”, anuncia Ieva para implicar a quienes quieran seguir su proyecto desde el principio. Además de compartir avances, también presentará al equipo y explicará por qué eligieron Oia como nuevo hogar.
Casa La Capitana se presenta como una parada pensada tanto para turistas como para peregrinos del Camino Portugués por la Costa, una ruta que en los últimos años ha crecido notablemente en número de caminantes y que enlaza, entre otros puntos, A Guarda, Oia y Baiona. Las instituciones autonómicas y locales han impulsado iniciativas para promocionar esta variante litoral, que suma cada vez más recorrido y eventos para atraer visitantes.
La pareja reconoce que el trabajo por delante es “desafiante”: reformar una casa antigua y adaptarla a las exigencias de un alojamiento turístico requiere tiempo, inversión y trámites, pero lo viven como el inicio de una vida más tranquila y acorde con sus prioridades familiares. “Para nosotros, es algo más que un lugar, es el comienzo de un sueño”, afirman orgullosos sobre esta nueva aventura que une vivienda, trabajo y estilo de vida en un paisaje que les cautivó desde la primera vez que caminaron por la costa gallega.