Una oveja en peligro de extinción es pieza clave del plan antiincendios del famoso parque de Madrid

Una oveja en peligro de extinción es pieza clave del plan antiincendios del famoso parque de Madrid

Pasan el invierno y parte de la primavera en las más de 1.500 hectáreas de la Casa de Campo.

Ovejas en una imagen de archivo.Europa Press

Un rebaño de más de 400 ovejas de las razas Negra castellana y Rubia de El Molar pasan el invierno y parte de la primavera en las más de 1.500 hectáreas de la Casa de Campo de Madrid, y son clave para la prevención de incendios.

La oveja Rubia de El Molar, en concreto, es una raza autóctona en peligro de extinción, según el medio El Asombrario & Co, ya que apenas llegan a los 2.000 ejemplares. Su nombre procede del pueblo madrileño, situado al norte de la Comunidad de Madrid. El rebaño de la Casa de Campo viene de Puebla de la Sierra, un pequeño municipio del noroeste que linda con Guadalajara.

El mismo medio ha hablado con Álvaro Martín, que desde hace cinco años realiza la trashumancia con sus 400 ovejas desde la sierra hasta la Casa de Campo. A principios de noviembre, cuando escasean los pastos en la sierra, baja a Madrid, y vuelve con su rebaño hacia primeros/mediados de mayo, cuando el calor comienza a apretar en la capital y el pasto de la Casa de Campo se seca.

El viaje desde Puebla de la Sierra a la Casa de Campo le lleva entre 10 y 12 días y este año le han pedido desde la Comunidad de Madrid que deje su rebaño pastando en una zona alrededor de Presa del Villar, para que les ayude a clarear la zona, para la prevención de incendios.

Álvaro Marín reclama en el mismo medio más apoyo al Ayuntamiento de Madrid para que coloque carteles recordando que los perros deben ir atados y explicando los beneficios para el entorno de su rebaño y las funciones del pastor. Además de la prevención de incendios, las ovejas fertilizan los suelos ya que, cada día, cada una de ellas produce tres kilos de excrementos.

Infiltrados
Un proyecto de Ikea

Las ovejas también son diseminadoras de semillas que se quedan enganchadas en sus lanas y que transportan en sus heces, con lo que favorecen la biodiversidad por toda la Casa de Campo.