El único experto español en el Panel de la ONU para la IA la compara con la bomba atómica
"La Inteligencia Artificial es casi el nuevo proyecto Manhattan. Y cuando surge una tecnología de este calibre y con esta capacidad no se puede dejar simplemente suelta", defiende Román Orús.
Román Orús, el único español de los 40 expertos independientes seleccionados entre más de 3.000 candidaturas para integrar el Panel Científico Internacional sobre Inteligencia Artificial (IA) de la ONU, compara el impacto de esta nueva tecnología con "el nacimiento de la bomba atómica".
"La IA es casi el nuevo proyecto Manhattan. Y cuando surge una tecnología de este calibre y con esta capacidad no se puede dejar simplemente suelta", explica en una entrevista concedida a EFE, tras su reciente designación como miembro de este prestigioso panel que ayudará a la ONU a formular políticas públicas relacionadas con la inteligencia artificial, y en que se espera su presencia en la reunión programada en Madrid para el próximo 22 de abril.
Desde su conocimiento como profesor Ikerbasque en el puntero Donostia Internacional Physics Center (DIPC) y director científico de Multiverse Computing (la compañía española especializada en computación cuántica e IA), Orús recuerda que la inteligencia artificial es una tecnología "totalmente transversal" que "está cambiando la sociedad tal y como la conocemos".
Nueva Revolución Industrial
"Hay que pensar que estamos en una nueva Revolución Industrial", sostiene con la misma convicción con la que defiende la necesidad de adoptar medidas que garanticen que esta "poderosa" tecnología sea empleada para "evitar guerras" y "hacer el bien". Un objetivo que "en el fondo es el papel de la ONU" y lo que motivó su nacimiento como organización, explica.
"Quiero entender que esto es en beneficio de la humanidad y no para destruirnos entre todos", prosigue Orús, guiado por un "optimismo científico" que le impide renunciar al objetivo de una legislación internacional que regule este ámbito en todos los países.
"No porque se piense que es difícil tiene que dejar de intentarse", sentencia en un momento en el que además todos estos sistemas se encuentran aún en modo emergente. "Es algo que la gente no acaba de entender porque parece que se trata de una tecnología maravillosa con la que se puede hacer casi cualquier cosa, pero en el fondo estamos en la Edad de Piedra de la IA", advierte.
Carros egipcios antes de Cristo
"Los modelos que tenemos son como los carros que había en Egipto miles de años antes de Cristo comparados con la nave Enterprise", insiste Orús, quien desvela que, "por muy avanzados que parezcan estos algoritmos, en realidad son muy primitivos y consumen una barbaridad de energía".
Queda "mucho por mejorar" en el ámbito técnico, "tanto a nivel de software como de hardware", reconoce con la vista puesta en una naturaleza que, a su entender, lo hace "muchísimo mejor que nosotros, porque la inteligencia biológica es infinitamente más eficiente" que la artificial.
"A un niño no tienes que ponerlo al lado de una central atómica para que aprenda a hablar y lo hace. Sin embargo, para un modelo de IA a lo mejor hace falta invertir más de mil millones de euros en factura de la luz y -luego- todavía tiene alucinaciones", ejemplifica.
Aunque reconoce que países como China y los EEUU han tomado la "delantera" a Europa en materia de inteligencia artificial, el científico español opina que ello no es óbice para que Europa también pueda avanzar en este campo. Incluso en algunos ámbitos que otros aún no están contemplando, como los "nanomodelos de IA para dispositivos" que su empresa, Multiverse Computing, ya está desplegando en drones y satélites.
En este punto, no oculta que la ambición de su compañía es convertirse en "la principal de Europa en temas de IA y computación cuántica y una de las principales del mundo, sino la más potente".
Un campo en el que ve a España con capacidad para liderar, porque en los últimos años "está haciendo las cosas muy bien" en el ámbito de las tecnologías emergentes, donde también se encuentra la cuántica y por el que es necesario "seguir apostando" porque, aunque parezca que a corto plazo no proporcionan beneficios, son las que en el largo plazo "van a cambiar el mundo".
Así, cosas que hace unos años parecían imposibles hoy son realidad en aplicaciones tangibles, como ocurre con la "metrología cuántica". Una tecnología que, según relata, fue utilizada recientemente en Irán por el ejército estadounidense para rescatar a uno de sus pilotos, al que logró localizar tras permanecer dos días oculto en una grieta del terreno gracias a "un sensor cuántico tan sensible como para detectar las variaciones del campo electromagnético que generan los latidos del corazón". "Si tu corazón late, ellos te encuentran", advierte.