Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Candela Peña: "Es tabú hablar del suicidio, pero también de los supervivientes, que es como si hubieran pasado una guerra"

Candela Peña: "Es tabú hablar del suicidio, pero también de los supervivientes, que es como si hubieran pasado una guerra"

La actriz protagoniza ‘La desconocida’, un thriller dirigido por Gabe Ibáñez basado en la novela de Rosa Montero. 

Candela Peña, en una escena de 'La desconocida'
Candela Peña, en una escena de 'La desconocida'QUIM VIVES/NETFLIX

“Me acuerdo que un día estábamos rodando en el puerto y me puse mala. Íbamos vomitando y rodando, vomitando y rodando. Yo hay un día en las películas que vomito siempre y, en este caso, nos venía de maravilla”. Candela Peña lo da todo en cada proyecto y La desconocida no iba a ser menos.

En este thriller psicológico dirigido por Gabe Ibáñez, que llega este viernes a Netflix, la actriz encarna a Anna Ripoll, una sargento de los Mossos d’Esquadra que afronta su primer caso tras incorporarse de una baja después del suicidio de su hermano. El puzle que tiene que resolver no es fácil, ya que intenta descifrar qué le sucedió a una mujer desconocida que aparece en un contenedor del puerto de Barcelona después de ser torturada. La joven, interpretada por Ana Rujas, sufre amnesia y no recuerda nada de cómo ha llegado hasta ahí.

Mientras trata de resolver el caso, la situación de la víctima se entremezcla con sus propios sentimientos y su crisis personal. Con ese contexto, tanto Peña como Ibáñez intentaron que no fuera simplemente una peli más de policías, sino dotar de psicología a los personajes.

“Yo creo que con ciertas profesiones los actores nos vamos mucho a ejercer directamente de policía, a hacer de mosso en este caso. Este personaje nos interesaba muchísimo porque lo que le sucede a la persona que hay detrás de la policía nos interesaba para construir ese personaje que viene devastado y lo que Gabe comenta muchas veces, muchas personas estamos trabajando y no deberíamos estar trabajando”, reflexiona Peña en una entrevista con El HuffPost.

De hecho, Anna Ripoll se enfrenta a las reticencias de su jefe, que no tiene claro que pueda incorporarse mientras le dura el duelo. “Esta señora después de esa baja, yo creo que ella incluso pide a su jefe regresar como para darle una tregua al propio dolor que ella siente, que está en un bucle. Trabajar le va a venir bien, pero no está en condiciones de trabajar y esto es interesante para iniciar una película”, defiende la actriz.

Un personaje femenino alejado de los tópicos

Anna Ripoll no es ni una supermujer ni una detective torturada, sino una mujer con sus contradicciones y su crisis personal que intenta salir del duelo como puede. “Candela tiene una sensibilidad muy buena para detectar los clichés y evitarlos. Crear un personaje femenino, policía, que no es el estándar en el thriller convencional, creo que es interesante. Son cosas que van desde el físico, el comportamiento, el vestuario... un montón de cosas para construir un personaje que yo creo que no se ha visto”, defiende Ibáñez.

“Candela tiene una sensibilidad muy buena para detectar los clichés y evitarlos. Crear un personaje femenino, policía, que no es el estándar en el thriller convencional"
Gabe Ibáñez

El espectador tarda poco en darse cuenta de que la sargento no presta atención a su aspecto ni le importa, consecuencia del duelo que atraviesa. “Queríamos construir ese policía que en un hombre es como más común verlo, esta cosa de persona dejada... Una mujer que tampoco se puede sostener a ella misma”, explica Peña.

“En el guión hubo algunos cambios porque ella en un principio podía ser más amable con el personaje de Ana Rujas y eso se quitó porque ella no tiene ni amabilidad con ella misma, no podía. Le pusimos como una especie de arnés porque pensábamos que ella, ¿te acuerdas los relojes de Dalí que van deshaciéndose como un camembert? Pues ella se va deshaciendo y había incluso que sostenerla”, detalla la actriz.

Ana Rujas y Candela Peña en una escena de 'La desconocida'
  Ana Rujas y Candela Peña en una escena de 'La desconocida'SOPHIE KOEHLER/NETFLIX

De hecho, Peña cuenta que durante una escena se le llegó a caer la pistola sin querer y ella quería mantenerlo en la película para mostrar la vulnerabilidad de Ripoll, aunque no consiguió convencer al director.

La sargento tampoco lo tiene fácil para trabajar en un mundo de hombres, en el que en muchas ocasiones es ella la que tiene que luchar porque se resuelva el caso con más rapidez, llegando a parecer que es la única que se toma en serio el crimen. “Hay un arco en Ripoll que en principio se encuentra a un señor machista, pero detecta que es una especie de coraza que tiene él y que en el fondo es una persona como ella, que tiene una herida muy profunda, y eso genera una empatía”, apunta Ibánez.

“Anna, por su historia de abusos que construimos con el hermano, está acostumbrada a lidiar con ese tipo de señores. Es una mujer que ha llegado a ser sargento de los Mossos, con esta personalidad le habrá costado llegar ahí”, recuerda Peña. La realidad a la que se enfrenta la sargento no se muestra de forma obvia, sino en pequeñas decisiones del equipo. “Cómo va vestida Ripoll es una decisión, que Ripoll vaya sudando todo el rato y se abanique de vez en cuando, pues estás hablando también de la menopausia”, destaca el director.

"Mantener a la protagonista de una película con una energía que es incapaz de sostener hasta una pistola, eso es gente que confía en ti. Entiendo que conmigo han hecho una apuesta y lo valoro porque no es fácil. Porque otro me hubiera pedido ‘un vaquerito, una camisita y tú arriba, arriba y a correr por Barcelona”
Candela Peña

“Sudábamos todos porque nos querías sudados”, interpela Peña entre risas. “Estás ya en unas edades que hay cosas que hay que incorporarlas y es una maravilla”, celebra la actriz. “Es jugar a la contra, me gusta mucho lo que ha hecho conmigo. Todos somos prejuiciosos y entonces la energía que la gente pueda fantasear que yo tengo... Tú dices, 'Candela, policía', lo que se podrían imaginar hacia dónde iba... y gracias a Gabe hemos trabajado todo lo contrario”, asegura Peña.

Además, la actriz recuerda que no siempre se quiere huir de los lugares comunes: "Por parte del productor, de la plataforma, que arropen la idea de mantener a la protagonista de una película con una energía que es incapaz de sostener hasta una pistola, eso es gente que confía en ti. Entiendo que conmigo han hecho una apuesta y lo valoro y lo bendigo muchísimo porque no es fácil. Porque otro me hubiera pedido ‘un vaquerito, una camisita y tú arriba, arriba y a correr por Barcelona”.

Una policía atravesada por el dolor

El centro de la trama de La desconocida es la resolución del caso, pero toda la narración de la película está atravesada por el duelo que vive Anna Ripoll tras el suicidio de su hermano, el dolor y el sentimiento de culpa. Además, también se ve cómo las personas de su entorno abordan la situación de la sargento con pies de plomo, tratando el tema como un tabú. 

"Yo eso sí que tengo que reconocer que fui pesada", asegura Candela Peña sobre la forma de tratar el suicidio en la cinta. "Fui muy pesada porque creo que sí que es tabú hablar del suicidio, pero también de los supervivientes. Detrás de cada suicidio hay seis, siete supervivientes que es como si hubieran pasado una guerra, es lo que dicen los psicólogos", detalla la actriz. 

Candela Peña, en una escena de 'La desconocida'
  Candela Peña, en una escena de 'La desconocida'QUIM VIVES/NETFLIX

Peña cree que ver esta realidad en pantalla puede ayudar a romper el silencio o a que las familias se sientan menos solas. "Una vez que tú tocas este tema, te vienen muchas personas de ‘mi prima, mi hermana, mi amiga’. Los datos son alarmantes y yo como madre de adolescente, por ejemplo, se suicidan 18 adolescentes diariamente. Los datos hasta los 35 años... después hay un parón y a partir de los 65 otra vez... es que el número es escalofriante. Está bien que la vida se vea reflejada en el arte y en las obras porque creo que es necesario también. Creo que eso facilita la conversación si a través de una película tú puedes tocar temas", reflexiona la intérprete. 

No solo era imprescindible para la actriz reflejar esta realidad, sino también para el director, que cree que un buen thriller también tiene que reflejar la sociedad en la que se desarrolla. "Haces un thriller que es interesante, que tiene sus giros, que funciona para el espectador, pero lo atraviesas con crisis reales de los personajes, con conflictos que tienen que ver con la realidad. Evidentemente el duelo atraviesa toda la película. Ripoll está solventando un caso, pero al mismo tiempo está intentando solventar una crisis personal", defiende Ibáñez. 

"Nos dedicamos al entretenimiento y me parece una maravilla pero yo, que creo que a mí el cine sí que ha salvado mi vida, pienso que aunque a una sola persona le ayude a iniciar una conversación profunda..."
Candela Peña

"Es que en realidad, fíjate, el arco dramático de Anna Ripoll es conseguir poder escuchar un mensaje", añade Peña. "El viaje es corto, es una mujer que está en un bucle de dolor. Vivía con ese hermano. Si este personaje lo hubiera hecho una mujer de 30 años, tienes que explicar menos cosas que decir que esta mujer de 50 años ha renunciado a un montón de cosas por vivir con ese hermano. El entorno familiar debía ser un vínculo que nosotros construimos para que luego tú entiendas a esa mujer tan devastada", relata la actriz. 

Por eso, el deseo de Candela Peña no es solo que el espectador se entretenga intentando resolver quiénes son los villanos y qué le ha pasado a esa mujer que no recuerda nada de su pasado, sino plantar una semillita para pararse a pensar: "Sí que es verdad que nos dedicamos al entretenimiento y me parece una maravilla pero yo, que creo que a mí el cine sí que ha salvado mi vida, pienso que aunque a una sola persona le ayude a iniciar una conversación profunda... Me parece que al entretenimiento sumar un poquito de algo más, aunque tú no lo fuerces, si está ahí, me parece una maravilla". 

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactora de Life en El HuffPost. Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y Máster en Periodismo Cultural por la Universidad CEU San Pablo, aprendió en Radio Galega o Pentación Espectáculos y ha colaborado con diferentes webs culturales y de estilo de vida. Llegó a El HuffPost en 2016, donde compaginó su trabajo como redactora de Branded Content con temas para la sección de Tendencias. Desde 2019 forma parte de la sección de Life, donde escribe sobre moda, belleza, cultura y estilo de vida.


!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos