He probado durante varias semanas el nuevo MacBook Neo: hay cinco cosas que debes saber de él antes de comprarlo
He puesto a prueba el portátil más económico de Apple, el que ha revolucionado el sector y no es para menos. No había sido consciente hasta ahora de lo que el procesador de un iPhone era capaz de soportar.
Resumen: Probablemente, el MacBook Neo sea uno de los productos de Apple que más han impactado en los últimos años. Es, sin duda, el más accesible de su gama de ordenadores. Lo he probado durante varias semanas y me sorprende mucho lo que el procesador de un iPhone puede llegar a hacer. Siento que es un ordenador que va a ser la puerta del éxito para la compañía estadounidense. Como usuario habitual del MacBook Air, hay algunas prestaciones que pierde respecto a su hermano mayor. Pero no, no se nota en absoluto. Ofrece un rendimiento muy bueno, con una autonomía que me ha sorprendido y, en rasgos generales, me parece que es ideal para mejorar la productividad.
Ventajas
- Entre potencia y modelos Pro, Apple ha conseguido innovar, lanzando un portátil más accesible.
- Todos estamos de acuerdo en la sorpresa del chip A18 Pro. Los que llevan un iPhone en el bolsillo, no sabían hasta ahora que también llevaban un ordenador.
- La autonomía me ha gustado más de lo que me esperaba.
- Me parece un ordenador con una muy buena relación calidad-precio.
Desventajas
- Habría estado bien incluir retroalimentación o Touch ID en el teclado del modelo más económico.
- Me falta algún puerto más, más allá de los dos USB-C y la toma para auriculares de 3,5 mm.
Mi reseña del MacBook Neo
Lo nuevo siempre gusta más. La innovación se suele premiar con, al menos, una taza de protagonismo. Pero la coctelera que ha usado Apple para crear el MacBook Neo es perfecta para el sector al que va dirigido: el de entrada en el mundo de los portátiles con un precio un poco más accesible y el de la gente joven. Tenía mis dudas, pero después de probarlo, creo que va a ser todo un éxito en universidades y centros educativos.
Partiendo de la base de que por fin tenemos un MacBook por debajo de los 700 euros, es cierto que las prestaciones ofrecen un rendimiento menor al del MacBook Air. Pero ojo, porque como usuario del Air, tengo que romper una balanza a favor del Neo. Ofrece casi todo lo que un portátil de estas características necesita para ofimática, productividad y algo de edición.
Empecemos por la configuración. Lo primero que he pensado es en aquellos que todavía no han tenido un MacBook en casa y sí un iPhone en el bolsillo. Nada más necesitas encender el ordenador de Apple para sincronizarlo todo de forma muy sencilla con tu smartphone. Algo que se puede hacer en cualquier ordenador, pero que es nuevo para los que no han podido probarlo. Todo bajo la cortina de macOS Tahoe.
Más allá de ello, de primeras, en comparación con el MacBook Air, lo noté de primeras algo pesado para un ordenador de 13 pulgadas. 1,23 kilos de peso. Pero ojo, que poco a poco me he ido acostumbrando a la diferencia y es súper compacto. Con un cuerpo que es 90 % de aluminio reciclado.
Una vez puesto a punto, tengo que decir que la diferencia general con otros portátiles de Apple es mínima. Es cierto que igual una de las principales diferencias es su pantalla o su cámara FaceTime HD a 1080p. Habría estado genial un panel con un brillo superior a los 500 nits, porque en lugares externos se me queda un poco floja.
Otra de las cosas que pensaba que me iba a convencer poco era el sistema de audio. Su sistema de dos altavoces laterales me parece bastante óptimo. Sobre todo, para lo que me esperaba. Puedes consumir contenidos multimedia, vídeos y demás y se escucha perfectamente. De hecho, cuenta con la integración de audio espacial al reproducir música o vídeo con Dolby Atmos. Algo que se agradece mucho.
Para aquellos que piensan en hacer videollamadas o tener reuniones, cumple bastante bien. Su cámara es suficiente para este tipo de prácticas y sus dos micrófonos incorporados con tecnología beamforming direccional van muy guay. Sobre todo, por el aislamiento de Voz y sonido de Fondo. Ahí sí que se nota para bien en exteriores.
Si hablamos del teclado, en cuanto a tamaño, me parece ideal. Tanto él como su touchpad son muy cómodos a la hora de tener que escribir de forma rápida. En un formato más reducido, se comporta que da gusto. Aunque habría estado genial que hubiesen apostado por incluir el sistema de retroiluminación y elTouch ID en el modelo más económico.
En cuanto a autonomía, nos encontramos una batería de iones de litio de 36,5 vatios hora. Lo importante de ella es que aguanta en torno a unas 15 horas de streaming de vídeo y unas 11 horas de navegación web inalámbrica. Además, permite una carga de 20 W. Sin duda, me esperaba algo menos de autonomía en el día a día, pero me ha sorprendido para bien.
Y vamos a uno de los grandes protagonistas, su procesador. Apple lo ha roto todo al apostar por el chip A18 Pro, sí, el que nos encontrábamos en el iPhone 16 Pro, en su interior. Y claro, de primeras, genera dudas de si se comportara bien o no. Pero ojo, porque lo hace a las mil maravillas.
Su procesador va que da gusto, tanto para mejorar la productividad gracias a la integración de Apple Intelligence, punto grande a su favor, como para aprovechar herramientas de edición básicas. Por lo que he ido trasteando estos días, hasta en videojuegos se llega a comportar bien.
La gran noticia, precisamente, es que si, ya has tocado un Mac o un iPhone, la adaptación es más que sencilla. Y para los que no, creo que es la puerta de entrada al ecosistema de Apple con uno de los dispositivos con mejor relación calidad-precio que ha lanzado la compañía de Cupertino hasta la fecha.