Carles Porta: "La crónica negra siempre ha interesado y si está bien contada es imbatible"
Entrevista al periodista catalán, considerado el rey del true crime, que estrena su primera serie de ficción: '33 días'.
Los crímenes tienen un efecto magnético sobre la gente. El interés que despierta tiene mucho que ver con el instinto de supervivencia del ser humano, siempre alerta para sobreponerse a cualquier situación de peligro.
De esto sabe mucho el periodista Carles Porta (Vilasana, Plana de Urgell, 1963), al que muchos consideran el rey del true crime en España. Su nombre comenzó a sonar con fuerza a partir de Crims, el programa que nació en Catalunya Ràdio, después saltó a la televisión en TV3 y más tarde adaptó Movistar Plus+.
Desde entonces, su particular máquina del crimen no se ha detenido ni un segundo. De la mente de Carles Porta han salido infinidad de reportajes y series documentales, siempre en el campo de la no ficción.
Ahora, tras varios años disfrutando de un género que le ha reportado tantas alegrías, se atreve con una serie de ficción: 33 días. Protagonizada por José Manuel Poga y Julián Villagrán, se estrena este domingo en Atresplayer, la plataforma de Atresmedia.
Basada en hechos reales, 33 días es la historia de dos fugitivos, Pietro y Calatrava que, tras escapar de la cárcel, se convierten en el objetivo principal de los Mossos d’Esquadra en una búsqueda que durará 33 intensos días.
Carles Porta atiende a El HuffPost para hablar sobre su nuevo proyecto, aunque avisa que el mérito no es enteramente suyo: "Es una serie a la que le presto mi nombre, Carles Porta, que es una marca reconocible para mucha gente".
Estrenas 33 días, tu primera incursión en el terreno de la ficción. ¿Cómo surge el proyecto?
Esta es una propuesta que existe por José Antonio Antón [director general de Atresmedia], que le encanta lo que hacemos. Nos encargó hacer una ficción y la empezamos a hacer sin contrato ni nada, porque él se emperró en que teníamos que hacerla. Es muy fan de lo que hacemos y se volcó en que hiciéramos esta serie. Nos lo ha puesto muy fácil.
¿Cómo ha sido el proceso de trabajar en ficción por primera vez?
Muy incómodo al principio, porque estás aprendiendo constantemente. Por suerte he trabajado con gente como Javier Olivares (guionista de 33 días) o Anaïs Pareto Onghena (directora de 33 días), que han sido fundamentales. Los actores han sido increíbles, no solo en pantalla, también en el ambiente de rodaje. Es un proceso exigente, en el que sales de tu zona de confort, pero muy enriquecedor.
¿Por qué este caso centrado en dos fugitivos y no otro? ¿Qué tiene de especial?
A ver, este es el caso de Brito y Picatoste; muy potente. Creo que tiene de todo: la fuerza de los personajes, el misterio de lo que había detrás, su relación… Es una historia de autoprohibiciones. Además, la fuga y los 33 días de persecución aportan muchos elementos interesantes. Es una historia muy redonda.
Hay un boom del true crime desde hace varios años. ¿A qué crees que se debe? ¿Crees que tiene fecha de caducidad?
Yo haría un matiz: ese boom no es del todo real, porque mucho de lo que se hace no es true crime, sino reportajes de sucesos largos. El true crime es otra cosa, un género narrativo con una estructura clara: introducción, nudo y desenlace. Dicho eso, la realidad engancha muchísimo. Si está bien contada, es imbatible. Nosotros no pensábamos tener tanto éxito cuando empezamos, pero las audiencias son altísimas. La realidad, bien hecha, funciona mejor que casi cualquier cosa.
¿Se está usando la etiqueta "true crime" de forma incorrecta?
Totalmente. Hay contenidos que se llaman true crime y no lo son en absoluto. Puede haber un asesinato, pero eso no convierte algo en una historia bien construida. Aun así, el público es libre de consumir lo que quiera. Lo que sí es verdad es que la crónica negra siempre ha interesado; quizá ahora, con plataformas, hay más producción. Pero encontrar buenas historias y hacerlas bien no es fácil, y el público cada vez detecta mejor lo flojo.
¿Qué otros casos te han fascinado durante tu carrera en el periodismo de sucesos?
Hemos hecho ya 500 casos de true crime, así que tengo muchos para escoger. Tenemos algunos hits como son el crimen de la Guardia Urbana de Barcelona, el caso de Elena Jubany o la chica de Portbou, que nos han marcado también y que han sido importantes.
¿Por qué crees que hay algunos casos que se hacen mediáticos y otros no?
Es una muy buena pregunta y da para una tesis doctoral. No lo sé, chico. Puede que sea por la proximidad de los medios en un determinado momento o por muchos otros factores, pero no tengo una respuesta clara.
¿Crees en la labor del periodismo como motor para reabrir investigaciones y resolver crímenes?
Bueno, sin duda. Lo hemos visto en muchas ocasiones. Lo que yo intento es llevar a los espectadores casos que merecen ser contados, independientemente de si es más o menos mediático.
¿Te gustaría seguir haciendo ficción en el futuro?
La puerta está abierta, pero yo soy feliz en el true crime real. Si hacemos ficción será algo puntual, muy concreto y con un proyecto muy claro. Ahora mismo tengo mucho trabajo en el terreno real, donde nos va muy bien y el público responde.