David Pareja señala a los gurús que adoctrinan a los jóvenes en 'El discípulo': "Todos tenemos un pelín de culpa"
Entrevista al actor y cómico que se estrena en la literatura con una novela que muestra el peligro de ciertos mensajes en redes que están calando en los jóvenes.

"Literalmente pan con mermelada, miro al otro lado, croissant con fucking café, miro al otro lado, panza, panza, panza, mileurista, mileurista, mileurista. Es como, fuck, yo no puedo durar mucho aquí".
Esta frase célebre, aunque lo pueda parecer, no es de Séneca, es de Amadeo Llados, el gurú financiero que siguen millones de personas, muchos de ellos adolescentes, en toda España.
El actor y cómico David Pareja lleva años intentando combatir estos mensajes desde el humor y la parodia. Ahora ha dado el paso y ha publicado el libro El discípulo (Ed. Temas de hoy) una novela donde el protagonista es un joven de 17 años llamado Emilio en el que empiezan a calar los mensajes de estos gurús que venden cursos para hacerte rico, que quieren a las mujeres en casa teniendo hijos y que usan la palabra "mileurista" como insulto.
En la biblioteca municipal Eugenio Trías de El Retiro, en Madrid, un lugar poco propicio para gurús financieros, David Pareja atiende a El HuffPost para hablar de su novela y de cómo los jóvenes tienen cada vez más difícil escapar de las redes de los Llados de turno.

- ¿Cuál es tu relación actual con la novela después de hacer estas entrevistas y de hablar de ella?
Tengo mucha ilusión e inquietud. Tengo ganas de ver qué está transmitiendo. Si está gustando. Si la gente la ve como una historia divertida, como un drama.
- El lenguaje que usa el adolescente protagonista da miedo y risa a la vez.
Quería que fuese lo más realista posible. Los diálogos de cada personaje he intentado que suenen a gente de esa edad, de esa ideología o que tiene esos referentes. Emilio habla como habla toda esta gente de internet. Nos puede sonar raro pero así habla la gente que tiene millones y millones de seguidores, no son cuatro frikis que hablan así.
- No sé si me tengo que mirar lo de haber identificado a los autores de casi todas las frases que pones al inicio de cada capítulo.
Primero porque en el libro esos personajes salen poco, son mensajes que Emilio va escuchando. Me parecía una idea interesante que cada capítulo empezara con un mensaje real que ha dicho alguien de esta gente para que te puedas meter en su universo. Emilio está escuchando esto todo el rato. Imagínate un chaval de 17 años que está oyendo todo el rato esas frases.
- El papel del padre también es importante. Esa falta de referente.
Hay una parte de falta de referente y otra de falta de comunicación. Hombres y mujeres hemos visto en casa eso todo el rato, que los hombres se comportan así, que tienen esas aspiraciones, que trabajan y lo que tienen que hacer es traer dinero a casa. Es un mensaje que le ponen "bro" y ahora parece moderno pero detrás es lo mismo que hemos oído siempre. Ves a Emilio y a su padre y en realidad tienen los mismos problemas todo el rato y son generaciones diferentes.
- ¿Hay falta de autoestima entre estos chavales que luego adoran a estos gurús?
Totalmente. Es una edad en la que tienes inseguridades y necesitas pertenecer a algo. De repente un grupo de personas te dice que no tienes un problema y que lo que piensas de las mujeres y del mundo está bien y que por ese motivo tienes que cultivar el cuerpo y ganar mucho dinero. Y así se solucionarán todos tus problemas. Cuerpo y dinero y ya tienes todo en la vida. Una solución sencilla a un problema complejo.
- ¿Burlarte de ellos en tus vídeos es la mejor forma de combatirlos?
A la parte de ridiculizar y humillar no me suelo ir. Lo que hago es exponer lo que dicen y sacarlo de contexto. Cuando lo sacas de contexto todo suena absurdo. Si estás dentro de esa burbuja todo te encaja y te parece un facto que dicen ellos. Es gente que tiene mucho poder en redes, soy una hormiguita en comparación con perfiles con millones y millones de seguidores. Lo que podemos hacer es dar herramientas.
Una madre me decía que le pone mis vídeos a sus hijos, buscan a estos gurús y luego lo analizan. ¿Qué te parece esto que dicen de las mujeres? ¿Crees que tu hermana es así? Ir ya adelantándote porque eso lo van a ver y ese mensaje le va a llegar, si están un poco protegidos les va a sonar feo. Si nadie habla con ellos de eso el mensaje le va a sonar como "buah tiene toda la razón".
- Es como una secta.
Te atrapan ahí porque cuanto más te convenzan de que esa es la dirección más les vas a pagar por cursos.
- Ahora perfiles como Llados han virado todos a los religioso.
La sociedad va virando ahí. Cada vez hay más inseguridad y el sistema no te da esperanzas de tener una vida digna, ¿qué me queda? Pues dios. Todo será maravilloso si me porto bien con dios. Hay un mercado muy grande ahí sobre todo en Latinoamérica pero también en Estados Unidos.
- Todo lo que llega a España viene de Estados Unidos.
Muchos son un sucedáneo del gurú de Estados Unidos que te vende ese discurso. Llados es español y es como un predicador, que dios lo ha elegido a él y va a salvar a personas de sus vidas de miseria.
- Una de las cosas que hacen estos gurús es apartarte de tu entorno. Déjalo todo y aíslate que nadie te entiende. Una cosa terrorífica.
Lo que te dicen es que como nadie tiene mente de millonario y de triunfador te van a ver como un loco y es súper fácil que eso se retroalimente. Subes un vídeo y alguien te dice "vaya gilipollez". Y tú dices "lo estoy petando, estoy por el buen camino. Este es un borrego del sistema y yo estoy fuera". Te refuerza. Es exponencial y cada vez estás más solo.
- Esto al final es una estafa piramidal.
Exactamente. Te venden que ellos te van a enseñar a hacerte rico y cuando te has gastado todo el dinero del mundo te das cuenta de que la forma de hacerte rico es hacer lo mismo que ellos. Te acabas convenciendo de que estás ayudando a gente a salir de Matrix como dicen. Es una cadena de gurús hasta que no haya nadie a quien venderle el curso y la pirámide explota.
- Cómo influyen la palabrería que usan: el alto valor, el hombre proveedor, etc.
Todas estas cosas se usaban de antes. Vienen de Estados Unidos y se españolizan. El lenguaje que usan ellos, muy de la calle, es una herramienta que usan ellos. Ves un tío forrado, o eso te hace creer, rodeado de mujeres, y habla como tú y es como "yo también puedo". Es una trampa. Ese lenguaje hace que se sientan identificados y dices "estoy a un paso, sólo tengo que hacerles caso".
- Llados dice que no se valida con el dinero y está todo el día enseñando yates y coches de lujo.
Es contradictorio. Ellos te venden una cosa y cuando estás yendo hacia allí te están vendiendo otra. Al principio con Llados era "me voy a forrar" y ahora el dinero no es importante, La Biblia, no sé qué. Han conseguido quitarle el valor al dinero para que se lo des a él. Se lo doy a mi mentor para que me siga llevando por el buen camino. ¿En qué momento vas a ganar dinero si se lo estás dando todo a él?
- ¿Habría que prohibir las redes a los menores de 16?
Es un tema complicado. Si hasta los 16 fuesen a estar en una burbuja con una buena educación para entender todo eso y dando herramientas sería genial, pero es en un mundo idílico. No podrán entrar en Instagram ni en TikTok pero igual están en Telegram pasándose barbaridades.
- Si tuvieses un hijo, ¿cómo harías que fuese su relación con las redes?
Ni yo ni mis hermanos tenemos hijos. Muchas personas me escriben diciendo "joder he tenido un hijo y ahora es como un peso encima de ¿por dónde se me va a ir? ¿será un agresor? ¿será violento con las tías?". Gente que en casa da una educación abierta e inclusiva y le aparece el niño con 8 años que dice "no, eso es de tías". Y es como dónde ha oído eso. Llevamos años cuidándolo con su hermana y todo es igual para los dos y de repente dice "yo no quiero el rosa que es de mujeres". Ya está, a tomar por culo los 8 años de educación.
- ¿Hay que hacer autocrítica?
Todos tenemos un pelín de culpa. No hay que machacarse con eso pero si tú le enseñas algo a tu hijo pero en casa el niño ve que la madre hace las tareas de casa, que el padre se ríe con chistes machistas. Todos tenemos que ponernos las pilas. Todos estamos influyendo no con palabras, con gestos, todo el rato.
