La reivindicación de Pilar Alegría sobre la cada vez mayor desaparición de salir a "tomar la fresca"
"Hace tiempo que dejamos la silla dentro de casa".
La secretaria general del PSOE en Aragón y portavoz socialista en las Cortes de la región, Pilar Alegría, ha hecho una defensa sobre lo que significa el conocido como salir a tomar la fresca, tan típico de los pueblos en verano. Con esta acción, los vecinos salen a la puerta de casa con sus propias sillas para respirar, combatir el calor y, por supuesto, hablar de cualquier tema o cotilleo.
"Tomar la fresca. El otro día vi un anuncio que me emocionó. Y mira que no soy de lágrima fácil, pero cuando a una le vienen recuerdos de la infancia no puede evitar sonreír, y en algún caso, hasta soltar una lagrimilla", ha comenzado diciendo en su cuenta de X.
La socialista ha asegurado que "el anuncio defendía la importancia de 'tomar la fresca'". "Es algo que los que somos de pueblo hemos visto y disfrutado todos los veranos. Cada silla distinta, plegables, de escay, de playa e incluso las más arregladas del salón. Y ahí tenías todas las noches grupos de ocho o diez vecinos que, después de cenar, sabían que llegaba el mejor momento de la jornada", ha descrito.
Alegría ha contado que ahí se decían "anécdotas del día, cotilleos de alguien del pueblo o de algún forastero, anécdotas mil veces contadas de años atrás". "El porqué era secundario. Lo importante era el con quién. El tiempo y la atención la merecían los que estaban ahí contigo y hasta el silencio se disfrutaba en compañía", ha añadido.
También ha indicado que "en cada calle, en cada rincón, donde se formaban esos espacios de conversación donde todos cabían, donde todos eran escuchados, vivieras en esa calle o en una distinta". "Tu silla y tú siempre erais bienvenidos", ha sentenciado.
Alegría ha recordado que estas escenas regresaron a su cabeza y veía a sus padres en la puerta del almacén, con su tía Irene y Miguel, con su vecina Palmira y Jesús, José Luis y María Jesús.
"Generaciones distintas que compartían y disfrutaban de su tiempo con los demás. Y no, no había móviles ni distracciones. De hecho, la mayor distracción de ese momento para mis amigos y para mí era cuando mi madre aceptaba ser madre de todos y jugábamos con ella a churro, media manga o manga entera… Esa escena es imborrable", ha asegurado.
Por ello, la política socialista ha lamentado que cada vez se veo menos en estas fechas: "Cuando llega el verano y veo que esa escena cada vez se repite menos y que, en vez de compartir el tiempo con tu vecino, se lo dedicamos al móvil mientras pasamos decenas de imágenes en Instagram, es algo que me apena. Y no dejo de preguntarme ¿cuándo nos pasó esto? ¿Cuándo hemos dejado de compartir la vida con la gente que nos rodea para dedicarla a mirar la vida de otras personas que ni tan siquiera conocemos ni conoceremos? No lo sé, pero me apena".
El avance de las tecnologías
Alegría ha sentenciado que "esas horas de conversación, charla y respeto han perdido terreno ante el silencio de la soledad, el mundo imaginario, inmediato y engañoso de las redes sociales".
"No, no hago una enmienda a la totalidad a la realidad de hoy ni planteo una vuelta a los años 60. No es eso, pero sí, quiero más sillas diferentes, más vecinos sentados en ellas sonriendo y hablando y menos cuellos torcidos absortos mirando al móvil", ha reivindicado.
Finalmente, Alegría ha pedido que "ojalá en algún momento seamos conscientes de la importancia de cuidar y escuchar al de al lado, al que vive durante años al otro lado de la pared, y dejemos de preocuparnos tanto por la vida de los que aparecen en nuestras redes sociales y posiblemente nunca lleguemos a conocer".
"Y mucho menos sentado a la fresca a nuestro lado. Hace tiempo que dejamos la silla dentro de casa. Y quizá, sin darnos cuenta, también dejamos dentro una forma de estar juntos", ha concluido.