En Reino Unido dicen que los españoles tenemos "aversión" a los turistas británicos y explican por qué, pese a eso, siguen viniendo
Definen a España con unas palabras que traerán cola.

El diario The Telegraph ha analizado por qué los británico siguen viniendo masivamente de turismo a España pese a que los españoles "nunca han ocultado su aversión a los visitantes británicos".
En el texto se explica que "el año pasado España recibió más turistas británicos que nunca" y pone de relieve que "ahora parece que podríamos estar en camino de un nuevo récord".
Todo ello, insiste el Telegraph, a pesar de que el contexto no es favorable por cosas como "el Brexit y la regla de los 90 días; las diversas disputas sobre Gibraltar; las interminables protestas contra el turismo masivo ; el hecho de que vencieran a Inglaterra en la última final de la Eurocopa; el aumento generalizado de los precios de las vacaciones en el extranjero.
Las bromas de los españoles sobre los británicos
"Nada de eso ha sido suficiente para mermar nuestro entusiasmo por una escapada a nuestro vecino más soleado", subraya el artículo, que llega a afirmar: "No olvidemos que España no ha ocultado su desagrado hacia nosotros. ¿Cuántas bromas han hecho a lo largo de los años los españoles sobre los británicos quemados por el sol que insisten en empezar sus vacaciones con un desayuno inglés grasiento?".
"Teniendo todo esto en cuenta, nuestra duradera historia de amor con España bien podría ser el mayor éxito del turismo", repite el rotativo británico, que tras repasar la historia de las relaciones turísticas entre España y Reino Unido apunta las razones del éxito.
"Nuestro segundo hogar"
La primera: la facilidad para llegar. "Ryanair, en particular, ofrece ahora vuelos a España desde 21 aeropuertos británicos", señala el Telegraph, que da más motivos: "El sol garantizado, sí, pero las Islas Canarias no son el único lugar donde se puede disfrutar de él. Tampoco hay que olvidar que los complejos turísticos de la costa mediterránea se han adaptado tan bien a los gustos británicos. Y, por supuesto, su disposición a pasar por alto nuestras limitaciones con el idioma local".
"En cierto modo, el país se ha convertido en nuestro segundo hogar. Ya sea por el ambiente acogedor de las Islas Canarias o por la oferta cultural de Barcelona y Alicante, hay algo intrínsecamente familiar en un país que, a primera vista, no podría ser más diferente al nuestro", resume el artículo.
