Le dicen que su restaurante es "el típico sitio que se hundirá en breve" y el dueño da una respuesta que hay que leerla de la primera a la última palabra
"Típico sitio que se hundirá en breve, al anterior le pasó lo mismo. Recomendaciones de no ir", le han dicho.

Una de las historias que más sensación causan en la red social de X son las respuestas que firman los dueños de los restaurantes a reseñas publicadas en cualquier portal o en la página de Google en las que se critican el servicio, la comida, la limpieza o algún detalle de ese local.
La popular cuenta Soy Camarero es la encargada en difundir la mayoría de estos mensajes en la red social de X, donde tiene más de 165.000 seguidores y donde logra a diario una gran repercusión.
En las últimas horas se ha hecho viral la respuesta que ha dado el dueño de un establecimiento a un cliente que había criticado el trato que había recibido. Tajantemente, recomienda a las claras no ir a ese local.
"Porque no se puede poner menos, menuda mierda de sitio. El listillo de la barba va de listo. A los niños los trata mal. Vamos, son niños.... Típico sitio que se hundirá en breve, al anterior le pasó lo mismo. Recomendaciones de no ir, hay sitios mejores en el barrio", se puede leer en el mensaje.
Así responden desde el establecimiento
En la foto que ha publicado Soy Camarero también se puede ver la respuesta que ha dado el dueño del establecimiento, que ha sido muy contundente al contar todo lo que estaban haciendo los niños sin ningún tipo de actuación de sus familiares.
"Bueno! Ya que se permite usted insultarnos, vamos a poner en contexto exactamente lo sucedido habiendo más clientes en el bar a parte de ustedes (si estuvieses solos quizás lo dejaríamos pasar)", empieza diciendo.
"La camarera les llamó la atención educadamente repetidas veces porque sus niños (seis en total) no paraban de correr por todo el establecimiento tirando servilleteros al suelo, gritando y comportándose como si estuvieran en un parque. Como no hicieron caso, se les llamó la atención", prosigue.
El dueño continúa así: "Ya no importaban los gritos, ni tampoco los servilleteros por el suelo... pero los niños estaban literalmente haciendo carreras dentro del establecimiento, pudiendo algún empelado llevárselos por delante con la bandeja llena de bebidas y causándoles bastante daño".
Finalmente, ha acabado diciendo que "por último, estoy de acuerdo con usted, hay mejores sitios en el barrio, vayan ahí, gracias".
