Ni Franco se libra de la DGT: multan con 200 euros al imitador que se paseó en descapotable por Valencia
Un imitador de Franco recorrió las principales calles de la capital valenciana en descapotable por una inocentada, pero se le olvidó un pequeño detalle.

Si te preguntas cómo fue Día de los Inocentes de 2025, si hubo algo original, pues siempre hay, gente que se "supera", y para muestra un botón, una inocentada que incluye política, indignación e incluso final administrativo. El pasado 28 de diciembre un imitador de Francisco Franco se paseó en coche descapotable por varias calles de Valencia, parándose en zonas emblemáticas y concurridas de la capital valenciana.
Pero la anécdota terminó en otra aún más bizarra, ya que ese "gracieta" le costó una multa de la Policía Local de Valencia por no llevar puesto el cinturón de seguridad, como marcan las normas de la Dirección General de Tráfico (DGT) y según pudo saber eldiario. Pensaría que un autócrata puede ir en coche como le dé la gana, pero olvidó que ya no "regía" en el país y que se debía de atener a las leyes.
Franco lo paga caro por la broma de mal gusto
Concretamente, le costó 200 euros, una cifra que indica que su infracción estaba entre las graves en la normativa de tráfico, eso sí, sin retirada de puntos al tratarse de un pasajero y no un conductor. Ventajas de que seas 'mandamás' y te lleve un chófer a todos los sitios.
Pero, al margen del hecho en sí y de sus consecuencias, estuvo la reacción de los viandantes. Hubo quien respondió con risas o gestos de saludo, pero también numerosas muestras de indignación, especialmente entre quienes consideraron el acto una banalización del franquismo y una falta de respeto a la memoria democrática.
El hecho de realizar la puesta en escena en calles céntricas y muy transitadas amplificó la controversia. Pero, ¿fue algo espontáneo o muy orquestado? Detrás de la iniciativa estuvo el abogado José Luis Roberto, dirigente del grupúsculo neofascista España 2000. Roberto es una figura conocida en la política valenciana por su activismo ultra y por su vinculación pasada con el sector de la seguridad privada.
Una sanción administrativa que cierra la escena
La escena del falso Franco en descapotable no tendrá, por ahora, mayores consecuencias penales. La única derivada oficial es la multa de tráfico, un recordatorio de que, más allá de provocaciones políticas o bromas de dudoso gusto, las normas de seguridad vial se aplican a todos por igual. Incluso —o precisamente— cuando el objetivo es llamar la atención.
El organizador, un viejo conocido de la polémica
Roberto también ha estado ligado a la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela), una relación que él siempre ha defendido como estrictamente profesional y de asesoría técnica, negando haber sido propietario de locales de alterne.
Sin embargo, el periodista Joan Cantarero sostiene en su libro Los amos de la prostitución en España que España 2000 se nutrió en parte de fondos procedentes de ese sector, en relación con la actividad de Roberto, según publica el mismo artículo de eldiario.
La figura del abogado ganó especial notoriedad pública a raíz de su papel en la denuncia contra Mónica Oltra por un supuesto encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por su exmarido contra una menor tutelada por la Generalitat Valenciana.
Aunque ni el juez instructor ni la Fiscalía apreciaron indicios de criminalidad, el proceso acabó con la imputación y dimisión de Oltra y sigue pendiente de una eventual resolución judicial por parte de la Audiencia Provincial de Valencia. Poca broma con todo esto.
