Starmer anuncia una participación más activa del Reino Unido en la guerra contra Irán
Reino Unido intensifica su implicación en la guerra contra Irán y autoriza a Estados Unidos a usar bases británicas.

El Reino Unido da un paso más en la escalada contra Irán. Y el conflicto se va haciendo más grande 48 horas después de haberse iniciado. El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este domingo una participación más activa en el conflicto y confirmó que cazas británicos han "interceptado con éxito bombardeos iraníes" en la región.
En una declaración contundente, Starmer explicó que varios países del golfo Pérsico, a los que calificó como "nuestros socios", han solicitado a Londres una implicación mayor para reforzar su defensa frente a los ataques iraníes. Esa petición, afirmó, justifica el aumento del compromiso militar británico. La bola sigue aumentando de tamaño.
Reino Unido autoriza a Estados Unidos el uso de bases británicas
El líder laborista reveló, además, que ha autorizado a Estados Unidos el uso de bases británicas para objetivos defensivos específicos, entre ellos operaciones dirigidas contra instalaciones iraníes. No detalló qué bases concretas están implicadas, pero sí explicó el objetivo estratégico de la decisión: "El único modo de frenar la amenaza es destrozar los misiles en origen, en sus depósitos o en las lanzaderas".
Según el propio Starmer, los misiles lanzados por Irán "matan a civiles inocentes, ponen en peligro a los británicos y agreden a países sin relación con este conflicto". Con ese argumento, el primer ministro defendió la necesidad de actuar de forma preventiva para neutralizar la capacidad ofensiva iraní.
Sus palabras desmienten versiones previas que apuntaban a que el Reino Unido había rechazado facilitar el uso de sus instalaciones militares a la aviación estadounidense, en un supuesto intento de mantener una posición más equidistante en la crisis.
Aunque evitó emplear expresamente el término "guerra", la implicación británica supone un salto cualitativo en el conflicto. Starmer subrayó que la actuación es "acorde con la legalidad internacional" y la enmarcó en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que reconoce el derecho a la legítima defensa.
Reino Unido, Francia y Alemania, dispuestos a actuar contra Irán
Horas antes, Reino Unido, Francia y Alemania ya habían emitido un comunicado conjunto en el que advertían de su disposición a actuar contra Irán. En el texto, los tres países aseguraban que tomarán medidas para defender sus intereses y los de sus aliados en la región, incluyendo acciones "defensivas, necesarias y proporcionadas" para destruir la capacidad iraní de lanzar misiles y drones desde su territorio.
Con estas decisiones, Londres se alinea de forma más clara con Washington y sus socios europeos en un conflicto que amenaza con desestabilizar aún más Oriente Medio y que sitúa al Reino Unido en una posición de implicación directa en la contención militar de Irán.