Cathrin Klaus, médica internista y experta en nutrición: "Siempre digo a mis pacientes que pueden comer 30 huevos al día"
La especialista desmonta mitos sobre el desayuno, reivindica el poder saciante de la proteína y lanza una dura advertencia sobre el consumo de azúcar.

Desde que somos pequeños, hemos crecido con el mantra inamovible de que el desayuno es la comida más importante del día. Sin embargo, según explica la Dra. Cathrin Klaus, especialista en medicina interna y nutrición, este paradigma está cambiando.
En una reciente entrevista para el medio alemán Welt, la doctora advierte de que la población sufre un problema generalizado de salud..
"Una de cada dos personas tiene sobrepeso, y cada refrigerio extra es contraproducente. Y ya ni siquiera tienen que ser tres comidas al día. Existe la opción del ayuno intermitente", sostiene.
No obstante, esto no significa que, si decidimos desayunar, debamos descuidar esa primera ingesta. "Porque quien quiere perder peso necesita consumir menos calorías de las que quema. Y ahí es donde el desayuno cobra importancia", complementa.
El secreto está en la saciedad
Klaus detalla que es vital evitar quedarse con hambre tras la primera comida de la mañana para no asaltar la nevera horas después. "Antes que nada, el desayuno debe ser saciante. Los cereales integrales son un superalimento rico en nutrientes", explica. La clave está en cambiar el clásico panecillo blanco de harina refinada por un buen pan integral o, en su defecto, apostar por un tazón de avena.
El huevo: la mejor proteína del mercado
La profesional resalta categóricamente que el huevo es la mejor opción proteica que existe y que su consumo ha sido injustamente satanizado durante décadas.
"Siempre les digo a mis pacientes que pueden comer 30 huevos al día. Suelen mirarme raro. Intento provocarlos un poco. Nadie come 30 huevos al día. Pero quiero recalcar que la proteína del huevo es la mejor que podemos ingerir", detalla.
Klaus recomienda tomar uno o dos huevos al día y aclara que la forma de prepararlos (revueltos, fritos, en tortilla o cocidos) no importa en absoluto, tal y como avalan los estudios recientes. "Y aquí va un mensaje importante que debemos proclamar a los cuatro vientos: los huevos no empeoran los niveles de colesterol", afirma.
Azúcar: de medicina a veneno
Por último, la doctora hace un llamamiento al autocuidado y a tomar conciencia real sobre los alimentos que dejamos entrar en nuestro cuerpo. "Valórate y cuídate. Necesitamos entender nuestra dieta como una herramienta, metafóricamente hablando, como el mejor combustible para nuestro coche", asegura.
En este sentido, Klaus es tajante con el gran enemigo público de la nutrición moderna: "Lo que todos deberíamos intentar evitar son todas esas mermeladas y cremas de chocolate. La mantequilla de almendras es una gran alternativa. Tenemos que dejar el azúcar. Antes se vendía en farmacias como medicina. Ahora nos estamos muriendo por ella", concluye.