Shunryu Suzuki, maestro zen: "En la mente del principiante hay muchas posibilidades, en la del experto hay pocas"
El monje budista japonés habla de la capacidad de acercarse a la realidad sin el peso de las expectativas, los juicios o el orgullo del conocimiento adquirido.

El experto a menudo queda atrapado en su propio saber, cerrando la puerta a la verdadera comprensión. El principiante mantiene una mente vasta y receptiva. Es una actitud no solo para novatos, sino el estado que un practicante avanzado debe proteger durante toda su vida.
"En la mente del principiante hay muchas posibilidades; en la del experto hay pocas". Es, sin lugar a dudas, la máxima más célebre de Shunryu Suzuki, un monje budista japonés de la tradición Soto Zen. Se convirtió en una de las figuras más influyentes en la introducción del zen en Occidente desde que fundara el San Francisco Zen Center.
Esta forma de ver la vida encapsula la esencia de lo que llaman shoshin: la capacidad de acercarse a la realidad sin el peso de las expectativas, los juicios o el orgullo del conocimiento adquirido.
Trabaja tres aspectos clave: la idea de que no hay separación entre la práctica y la iluminación; la importancia de "solo sentarse", sin buscar un beneficio personal o un estado alterado; y ver las cosas tal como son, sin manipular la realidad para que encaje con nuestros deseos.
La paradoja del "vaso lleno"
A menudo, el maestro Suzuki utilizaba la metáfora del vaso de agua. Si tu vaso está lleno (en este caso, de opiniones, teorías y certezas), no hay espacio para que entre nada nuevo.
- El peligro del experto: Cuando uno se considera experto, su mente se vuelve selectiva. Filtran la realidad para que encaje con lo que ya saben. Esto genera un sesgo de confirmación que le impide ver las anomalías, que es donde reside "el aprendizaje real".
- La libertad del principiante: No sabe qué es "imposible". Al no tener un mapa rígido de la realidad, está abierto a todas las direcciones. En este estado, la mente es "vasta", un concepto que Suzuki relacionaba con la "mente grande".
Los tres pilares de la "mente de principiante"
Es importante entender cómo se sostiene esta actitud en la práctica diaria. La mente del principiante a la que se refiere tiene tres pilares:
- La ausencia de "ganancia": la verdadera práctica Zen se hace sin buscar nada. Si meditas para relajarte o ser más inteligente, estás actuando como "un experto" que busca un resultado.
- No dualismo: En la mente del experto existe una separación: la del "yo" (el sujeto) y la "técnica" (el objeto). Suzuki rompe con esto y dice que en la mente del principiante tú eres la acción y no hay un "yo" juzgando si el trabajo es bueno o malo.
- La impermanencia: Según Suzuki, si crees que conoces a alguien o algo por completo, estás asumiendo que esa cosa es estática. Todo cambia segundo a segundo. Tener mente de principiante es aceptar que nunca has visto este momento antes, por lo que no puedes ser un experto en él.
