Un anciano deja su piso tras 42 años para irse a una residencia: se despide de los vecinos con un cartel para el recuerdo
Lleva miles y miles de compartidos.

"Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena", esta cita célebre que se le atribuye al cineasta sueco Ingmar Bergman sirve a la perfección para acompañar al cartel que ha compartido la cuenta Ceciarmy en redes sociales.
El influencer ha publicado el cartel que un anciano que se iba a ir a vivir a una residencia dejó a sus vecinos después de vivir en el bloque durante más de 40 años y es toda una lección de vida.
"Hola vecinos. El viernes me ingresan en la residencia de ancianos y estos son mis últimos tres días aquí. Quería agradeceros por siempre haber sido respetuosos conmigo y haberme tratado con cariño", empieza diciendo el hombre.
"Haber vivido aquí 42 años de mi vida ha sido un placer", señala. Después enumera todo lo que va a echar de menos de la que ha sido su casa durante gran parte de su vida y es imposible no emocionarse.
"Echaré de menos las blancas escaleras, recoger una carta del buzón cada mañana e incluso los niños que jugaban tocando los timbres por la noche. Pero voy a estar bien", dice para tranquilizar a sus vecinos.
Todos quieren a José Ignacio
La carta finaliza con un entrañable y respetuoso mensaje a los que fueron sus vecinos: "Espero que esta comunidad tan bonita que hemos creado siga existiendo muchas generaciones más. Os quiere, José Ignacio".
Junto al texto hay una foto de José Ignacio con una bonita camisa a cuadros con la que seguro que todos sus vecinos lo recordarán con cariño, tal y como han hecho todos los que han visto la publicación en X.
Esto ha dado lugar a numerosas reflexiones y algún que otro llanto: "Bueno José Ignacio, no era necesario que me pusieras a llorar".
Y otro comenta, en un mensaje casi más triste que el cartel del anciano: "Qué inmensa tristeza dejar el lugar donde has sido persona: tu sillón, tus libros, tus costumbres, tu comida, tus recuerdos. Y encerrarte, a esperar la muerte, en un lugar frío, inhóspito, donde todo esá regulado, plastificado".
