Un catedrático de Historia da un repaso histórico tras la polémica con las jornadas sobre la Guerra Civil de Pérez-Reverte
El escritor, junto a Jesús Vigorra, decidieron aplazar estos actos tras el 'no' de miembros como David Uclés o Antonio Maíllo.
Roque Moreno Fonseret, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alicante, se ha pronunciado en unos términos rotundos sobre toda la polémica que ha surgido con las jornadas sobre la Guerra Civil, tituladas 1936: La guerra que todos perdimos.
Estos actos, organizados por el escritor Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, han terminado siendo aplazados tras lo ocurrido en los últimos días. "La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de Letras en Sevilla a semana próxima nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados", defendieron en un comunicado.
Las jornadas han levantado una gran polémica tras el rechazo del escritor David Uclés y del coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, de no participar en ellas. Una postura adoptada tras ver en el cartel al expresidente José María Aznar o Iván Espinosa de los Monteros.
Después de todo el lío que se ha montado, Roque Moreno Fonseret ha escrito un artículo de opinión en Información en el que ha repasado el motivo por el que "no, la guerra no la perdimos todos".
"En las últimas semanas, la Guerra Civil ha vuelto al centro del debate público a raíz del ciclo de conferencias "1936, la guerra que todos perdimos", organizado por la Fundación Cajasol, coordinado por el escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra y en el que, entre otros, intervienen algunos reputados colegas contemporaneistas", ha asegurado.
El catedrático de Historia Contemporánea de la UA ha resaltado que la polémica se ha producido con el "en el título, erróneo a mi entender y que ayuda a consolidar una idea muy extendida hoy: que aquel conflicto fue una tragedia colectiva sin vencedores ni vencidos, una especie de fracaso compartido del que nadie salió realmente ganador".
Pero ha resumido su parecer en unas frases bastante tajantes:
- "La idea suena bien. Es conciliadora y tranquilizadora".
- "Pero, desde el punto de vista histórico, es engañosa".
- "Porque no es cierto que la guerra la perdiéramos todos".
- "La guerra la perdió un bando y la ganó el otro".
- "Y de esa victoria nació una dictadura que duró casi cuarenta años".
"La Guerra Civil comienza con un golpe de Estado"
Roque Moreno Fonseret ha resaltado que hay "un hecho básico que a menudo se diluye en estos debates". "La Guerra Civil comienza con un golpe de Estado contra un gobierno legítimo, salido de las urnas", ha razonado.
"No es una interpretación ideológica, es un dato histórico. A partir de ahí se desarrolla una guerra terrible, con violencia extrema en ambos bandos, pero no equivalente ni comparable en todos los aspectos", ha expuesto.
"La represión es un buen ejemplo de por qué la equidistancia falla. En la zona republicana hubo violencia, asesinatos y persecuciones, especialmente en los primeros meses de la guerra. Nadie serio lo discute. Pero esa violencia fue, en gran medida, incontrolada, consecuencia del hundimiento del Estado, del caos inicial y de la pérdida de control de las propias autoridades republicanas", ha añadido.
El catedrático de Historia Contemporánea ha explicado que la diferencia clave está en la violencia. "No para minimizar el dolor de unas víctimas frente a otras, sino para entender que no todas las violencias son iguales. No es lo mismo una violencia que el poder intenta, aunque no siempre consiga, contener, que una violencia organizada, planificada y mantenida desde el propio poder", ha expuesto.
En el final del artículo, no ha dudado en destacar que decir que 'la guerra la perdimos todos' no sirve nada más que para borrar "estas diferencias" y "el resultado final del conflicto". "Porque hubo vencedores y vencidos. Y los vencedores construyeron una dictadura sobre su victoria militar. La historia no está para repartir consuelos ni para cerrar debates incómodos con frases bonitas", ha sentenciado.