Un experto lanza un aviso a todos aquellos que pagan con el teléfono móvil
¿Es mejor pagar así o con la tarjeta física?
El pitido del teléfono estampándose contra un datáfono ha pasado a formar ya parte de la vida de todos los españoles. El experto Juan Carlos Galindo ha dado unas claves acerca de este método de pago y ha contado si es mejor pagar con el móvil o con la tarjeta.
"¿Cómo funciona el Wireless? Es una manera de que no se introduce la tarjeta, emitimos una radiofrecuencia que el datáfono recoge. ¿Qué recoge? A través de una ID una numeración", ha explicado concretamente sobre el pago con el teléfono.
Pero, ¿qué ocurre al pagar con el plástico? Que, por ejemplo, al pagar con la tarjeta "la ID siempre es la misma" por lo que "un malote", en un momento dado, podría clonar esa ID "y no sólo la tarjeta", también "la forma de comunicarse con los datáfonos".
Esto no puede ocurrir nunca con el teléfono porque cada vez que se usa se comunica con una ID distinta así que el experto lo tiene claro: mejor pagar con el teléfono que con la tarjeta.
Modos de pago en España y caída del efectivo
Según un estudio de Mastercard, el 50% de los españoles pagó con su móvil en 2023 frente al 29,7% que lo hacía en 2022. Siendo los madrileños (53,8%) y catalanes (52,6%) los que más pagan con su smartphone.
Otra encuesta elaborada por Payments and Open Banking que ha elaborado Strategy&, la consultora estratégica de PwC, dice que España se sitúa a la cabeza de Europa en preferencia de uso de medios de pago digitales.
El 79% de los consumidores prefieren realizar sus pagos con métodos alternativos digitales, frente al 51% registrado en 2018. Un incremento notable, sobre todo después de la pandemia cuando se dejó de usar casi el dinero en efectivo.
Más datos a tener en cuenta. La preferencia por el uso de tarjetas de débito ha pasado del 24% al 43% en el mismo periodo y las de crédito han crecido del 18% al 24% en los últimos siete años.
El pago a través de wallets y aplicaciones se sitúa en el 12%, frente al 9% de 2018. En cambio, si en 2018 el efectivo representaba el 49% de las preferencias de pago en España, en 2024 esta cifra ha caído hasta el 21%.